
Plantar un huerto es bastante sencillo, pero puede resultar algo intimidante para cualquiera que se inicie en la jardinería. Antes de intentar esta hazaña por primera vez, siempre debes prepararte bien. Investiga tu terreno para encontrar el lugar más adecuado, así como los requisitos de las plantas que hayas elegido. Existen muchos libros, guías y otras referencias dedicadas a la horticultura que te ayudarán en esta tarea.
Cómo plantar un huerto
Diseño y plantación del jardín
Los huertos no siempre tienen que estar dispuestos en grandes parcelas en el patio trasero; se pueden cultivar en casi cualquier lugar, siempre y cuando se cumplan todas las condiciones de cultivo. Muchas hortalizas se pueden cultivar en bancales, bordes o contenedores, siempre que haya suficiente tierra, luz solar y agua. Hay que tener en cuenta que existen diferentes técnicas para aprovechar al máximo el espacio limitado para los jardineros que no disponen de grandes terrenos. El cultivo asociado es una técnica en la que se incorporan plantas que se complementan entre sí para ayudar a reducir las plagas o enfermedades. Este método se puede utilizar estrictamente con hortalizas, como plantar pimientos con cebollas, o con la adición de flores y hierbas, como tomates con caléndulas. La plantación vertical funciona bien en jardines más pequeños. Proporcionan soporte, ocupan menos espacio y mantienen las plantas alejadas del suelo. El uso de soportes en forma de enrejado, valla o incluso una maceta hace que la jardinería vertical sea también una característica atractiva. La plantación sucesiva se consigue plantando un cultivo seguido de otro. Por ejemplo, un cultivo fresco de temporada corta seguido de un cultivo cálido de temporada larga, como la lechuga seguida de los tomates.
Cuidado de los huertos
Una planificación cuidadosa reducirá el trabajo de jardinería y le permitirá sacar el máximo partido a su huerto. Una vez plantados todos los cultivos, solo se necesita un poco de mantenimiento. El riego es probablemente lo más importante y, por lo general, basta con regar abundantemente una vez a la semana, excepto durante las épocas de calor, en las que puede ser necesario regar más. Una dosis ocasional de fertilizante también ayudará a aumentar la producción. Normalmente, el método preferido es el uso de fertilizantes orgánicos, como el compost o el estiércol. Para limitar el crecimiento de malas hierbas y el trabajo extra, cubra generosamente sus hortalizas con mantillo. El mantillo también ayudará a retener la humedad. Empezar un huerto es fácil y, con los cuidados adecuados, podrá sentarse y disfrutar de los frutos de su trabajo cuando llegue la temporada de cosecha.




