
Las carretillas son caras y pueden ser un poco más grandes y voluminosas que otras herramientas de jardín, pero tener una a mano puede significar un gran alivio para tu espalda. ¿Por qué cargar con pesadas bolsas de mantillo por el jardín cuando puedes transportarlas con una carretilla? Estas prácticas herramientas de jardinería son estupendas, pero también necesitan cuidados. El mantenimiento de las carretillas es fundamental para que sigan rodando, estén limpias y no se oxiden. En este artículo encontrará más información sobre cómo cuidar una carretilla.
Cuidados básicos de la carretilla
El mango. Nunca se piensa en el mango de la carretilla hasta que se rompe o se vuelve tan áspero que le produce astillas. El cuidado de las carretillas comienza por los mangos, que a menudo se pasan por alto. Muchas carretillas tienen mangos de madera y, para mantenerlos, lo primero es mantenerlos limpios. Límpielas con un paño después de cada uso. Si los mangos de madera de su carretilla se vuelven un poco ásperos en los bordes, utilice papel de lija para limpiarlos de vez en cuando. Frotarlos ocasionalmente con aceite de linaza u otro tipo de aceite también es una buena forma de mantenerlos en buen estado. Déjelos secar antes de guardar la carretilla. La carretillaLa pala o cubeta de la carretilla es lo que realmente se ensucia cuando se trabaja en el jardín y también es una parte importante del cuidado de las carretillas. Límpiela a menudo, al menos con una limpieza básica después de cada uso, raspando cualquier resto de suciedad o mantillo. Luego, cada pocos usos, límpiela más a fondo. Utilice un cepillo de alambre para frotarlo y asegúrese de que esté seco antes de guardarlo. Esto ayudará a prevenir la oxidación si tiene una carretilla de metal. Si la carretilla es de metal pintado, retoque cualquier desconchón en la pintura a medida que se forme para prevenir aún más la oxidación. Mantenimiento de la rueda y el eje. El cuidado de la carretilla debe incluir el mantenimiento de las ruedas y el eje, o su herramienta podría dejar de rodar. Mantener el eje en buen estado es tan sencillo como lubricarlo con una pistola de engrase cada dos meses. En cuanto a los neumáticos, utilice una bomba de bicicleta para mantenerlos bien inflados según sea necesario. Saber cómo cuidar las carretillas no es difícil, pero es necesario poner en práctica estos pasos para asegurarse de que su útil herramienta de jardín se mantenga en buen estado y le sirva durante muchos años.




