
El invierno es la época en la que las plantas de interior descansan para el año siguiente, y prepararlas para esta estación implica realizar algunos cambios sencillos pero importantes en su cuidado. Preparar las plantas implica protegerlas de las altas y bajas temperaturas, el aire seco del interior y los niveles de luz más bajos. Siga leyendo y aprenda a preparar las plantas de interior para el invierno.
Consejos para el cuidado de las plantas de interior en invierno
- Ayude a las plantas de interior a prepararse para su período de letargo reduciendo la cantidad de agua y la frecuencia de riego. Riegue solo cuando los 2,5-5 cm superiores de la tierra estén secos al tacto, utilizando agua a temperatura ambiente. El crecimiento es más lento durante el invierno y el exceso de agua puede provocar la pudrición de las raíces. Algunas plantas necesitan muy poca agua durante el invierno, mientras que los cactus y otras suculentas pueden no necesitar agua en absoluto hasta la primavera.
- El aire interior es extremadamente seco durante el invierno y las hojas pueden curvarse o volverse amarillas o marrones si la humedad es demasiado baja. Durante el invierno, las plantas de interior se benefician enormemente de un humidificador, pero si no tiene uno, puede colocar las plantas en el cuarto de baño o la cocina, donde los niveles de humedad suelen ser más altos. También puede colocar las macetas en bandejas humidificadoras, que son simplemente bandejas poco profundas con una capa de grava o guijarros húmedos. A medida que el agua se evapora, aumenta la humedad alrededor de las plantas.
- El cuidado de las plantas de interior en invierno puede requerir trasladarlas a un lugar más luminoso, como otra habitación o una ventana orientada al oeste o al sur. Gire la planta con regularidad para que todos los lados reciban la misma cantidad de luz solar. Si no tiene una ventana soleada, es posible que tenga que complementar la luz disponible con una lámpara de cultivo o un dispositivo con un tubo blanco cálido y otro blanco frío. Asegúrese de que las plantas no estén expuestas a puertas, rejillas de calefacción, chimeneas o ventanas con corrientes de aire.
- Lave las ventanas en otoño para permitir que entre la máxima luz durante el invierno. Deje las cortinas o persianas abiertas durante las horas del día. Limpie las hojas de las plantas con un paño suave y húmedo para que puedan absorber la luz de forma más eficaz.
- El cuidado de las plantas de interior en invierno implica cambiar la forma en que normalmente las alimenta, ya que no conviene fomentar el crecimiento nuevo cuando la planta entra en su período de letargo. Reduzca la alimentación durante el otoño y suspenda por completo el fertilizante durante los meses de invierno. Reanude la alimentación regular cuando vea un nuevo crecimiento en primavera.
- No trasplante la planta cuando esté en pleno crecimiento. El otoño y el invierno no son buenas épocas para alterar las raíces.
- Pode la planta y elimine los brotes muertos o amarillentos de las plantas de interior que crecen en invierno. No pode los brotes verdes sanos, ya que la poda provocará un nuevo crecimiento que obligará a la planta a trabajar cuando está tratando de descansar.
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