
El cultivo del ginseng puede ser una actividad apasionante y lucrativa. Debido a las leyes y normativas que regulan la cosecha y el cultivo del ginseng en todo Estados Unidos, estas plantas requieren condiciones de cultivo muy específicas para poder florecer plenamente. Sin embargo, muchas personas son capaces de producir cosechas adecuadas de raíz de ginseng en una amplia gama de condiciones climáticas. Con una atención especial y el establecimiento de rutinas de cuidado estacionales, los cultivadores pueden mantener plantas de ginseng sanas durante muchos años.
¿El ginseng es tolerante a las heladas?
Originario de gran parte del este de los Estados Unidos y Canadá, el ginseng americano (Panax quinquefolius) es una planta perenne tolerante al frío que resiste temperaturas de hasta -40 °F (-40 °C). Cuando las temperaturas comienzan a enfriarse en otoño, las plantas de ginseng se preparan para la latencia invernal. Este período de latencia sirve como una especie de protección invernal del ginseng contra el frío.
Cuidado del ginseng en invierno
Las plantas de ginseng en invierno requieren pocos cuidados por parte de los cultivadores. Debido a la resistencia al frío del ginseng, solo hay que tener en cuenta algunas consideraciones durante los meses de invierno. Durante el invierno, la regulación de la humedad será de suma importancia. Las plantas que viven en suelos excesivamente húmedos tendrán mayores problemas de pudrición de las raíces y otros tipos de enfermedades fúngicas.
El exceso de humedad se puede prevenir con la incorporación de mantillos como paja u hojas durante todo el invierno. Simplemente extienda una capa de mantillo sobre la superficie del suelo sobre las plantas de ginseng inactivas. Las que crecen en zonas climáticas más frías pueden necesitar una capa de mantillo de varios centímetros (8 cm) de espesor, mientras que las que crecen en regiones más cálidas pueden necesitar menos para lograr el resultado deseado.
Además de regular la humedad, el acolchado de las plantas de ginseng en invierno ayudará a protegerlas contra los daños causados por el frío. Cuando vuelva el clima cálido en primavera, se puede retirar el acolchado con cuidado a medida que las plantas de ginseng reanuden su crecimiento.




