
Cultivar plantas alpinas es una forma estupenda de llenar esas zonas difíciles del paisaje con un follaje inusual y flores interesantes. Las plantas de jardín alpinas son originarias de las regiones montañosas de Nueva Zelanda y otras zonas de gran altitud del hemisferio norte. Estas plantas se adaptan a diversas zonas de los Estados Unidos en las que otras plantas de jardín no pueden crecer con éxito, como los jardines de rocas. La información sobre las plantas alpinas indica que su capacidad de adaptación las convierte en el espécimen perfecto para zonas donde las temperaturas cambian rápidamente de frías a muy calientes, donde los fuertes vientos perturban la vida de otras plantas y donde el suelo es pobre y no se puede mejorar fácilmente. La mayoría de las plantas de jardín alpinas necesitan un suelo húmedo para florecer, pero toleran los periodos de sequía una vez establecidas. Cuando se establecen, estas plantas tienen un sistema radicular profundo y resistente.
Cultivo de plantas alpinas
Las adaptaciones de las plantas alpinas permiten a los jardineros con suelos rocosos añadir color y forma al paisaje. Acostumbradas a la vida entre la línea de árboles y la línea de nieve, o donde la actividad volcánica es la norma, las plantas de jardín alpinas se han adaptado a condiciones adversas. Como resultado, suelen ser bajas, muchas con tallos fibrosos y lo suficientemente resistentes como para soportar la sequía, las temperaturas bajo cero y el hielo. Si esto describe las condiciones de su jardín, piense en añadir plantas alpinas a su paisaje. Hay una gran variedad disponible: flores, arbustos, hierbas y árboles. Cree un espectáculo completo cultivando plantas alpinas en una zona rocosa o boscosa. Según la información sobre plantas alpinas, en las zonas mencionadas se encuentran alrededor de 200 plantas diferentes de este tipo. Las plantas alpinas son polinizadas por moscas, escarabajos y polillas. La información sobre plantas alpinas indica que las plantas de jardín alpinas requieren pocos cuidados una vez establecidas en el paisaje. Esta información sobre las plantas alpinas dice que su tendencia a pegarse al suelo es un mecanismo de protección, al igual que su pequeño tamaño y su profundo sistema radicular.
Plantas alpinas en el paisaje
La información sobre plantas alpinas describe plantas con flores que florecen en primavera y verano. Las margaritas de montaña, los ranúnculos, la facelia alpina y las orquídeas terrestres son excelentes plantas alpinas para zonas de cultivo difíciles. La eufrasia alpina, Euphrasia officinalis, florece con coloridas flores de julio a septiembre. Crece arrastrándose por el suelo, cultívela junto con otras plantas alpinas como la facelia alpina y las orquídeas alpinas terrestres autóctonas para conseguir un jardín llamativo. Otras plantas de jardín alpinas son el edelweiss, algunas hebes y un interesante ejemplar llamado oveja vegetal. La Raoulia rubra es un tipo de planta cojín que crece como una adaptación de las plantas alpinas y que retiene el agua como una esponja. A continuación se muestra una muestra de algunas plantas alpinas comúnmente conocidas que se pueden cultivar en zonas de jardín difíciles:
- Coprosmas
- Arbusto de trementina
- Mountain toatoa
- Drosera
- Pastos tussock
- Campanula
- Dianthus
- Áster alpino
- Pop japonés




