
Aunque muchos propietarios desean plantar especies autóctonas y crear prados silvestres, hacerlo cuando las condiciones de cultivo son inhóspitas suele resultar extremadamente difícil. Ya sea por condiciones adversas del suelo, mal drenaje o temperaturas extremas, encontrar opciones de plantación adecuadas puede resultar bastante frustrante.
Sin embargo, con un poco de investigación, es posible encontrar candidatos ideales para crecer en condiciones menos que ideales. Incorporar robustas plantas de té de Labrador al paisaje, por ejemplo, es una forma estupenda de añadir interés visual perenne en climas fríos, así como de atraer polinizadores autóctonos.
Información sobre el té de Labrador
El té de Labrador (Ledum groenlandicum) es un arbusto con flores autóctono de gran parte de Canadá y el norte de Estados Unidos. Las plantas de té de Labrador son muy conocidas por su follaje «peludo» y sus pequeños racimos de flores blancas. Además de su aspecto, los arbustos de té de Labrador son únicos por su gran capacidad para crecer en pantanos y regiones sin un suelo lo suficientemente sano como para sustentar muchas otras plantas.
Estas impresionantes plantas también son capaces de propagarse fácilmente a través de rizomas. Aunque se denomina té de Labrador, muchos aconsejan actuar con precaución al cultivar esta planta, ya que contiene alcaloides que causan efectos nocivos cuando se consumen. Como práctica recomendada, nunca consuma ninguna parte de ninguna planta sin haber investigado a fondo y obtenido respuestas definitivas de una fuente profesional y fiable sobre si la planta es segura o no.
Cómo cuidar los arbustos de té de Labrador
Para cultivar plantas de té de Labrador, los cultivadores primero deben evaluar las condiciones del suelo donde pretenden plantarlas, ya que las plantas crecen mejor en suelos ligeramente ácidos.
Elija un lugar que reciba plena luz solar y niveles constantes de humedad para trasplantar las plántulas. Una vez establecidas, las plantas necesitan pocos o ningún cuidado por parte de los jardineros, ya que rara vez son atacadas por insectos y tienen pocos problemas de enfermedades.




