
La dracaena es un género de plantas muy atractivas que son especialmente populares como plantas de interior. Pero cuando traemos plantas a casa, a veces nuestras mascotas piensan que les hemos preparado una barra de ensaladas.
Los perros y los gatos no siempre saben lo que es bueno para ellos, por lo que es importante tener una idea clara de lo peligroso que puede ser que muerdan tus plantas. Sigue leyendo para obtener más información sobre el envenenamiento de mascotas por dracaena.
¿Pueden las mascotas comer plantas de dracaena?
La respuesta corta es no. La dracaena es tóxica tanto para los gatos como para los perros. O, más bien, la saponina, un compuesto químico que se encuentra en la planta, es tóxica para ellos. Si un perro come hojas de dracaena, puede provocar vómitos (a veces con sangre y otras sin ella), diarrea, debilidad, babeo, pérdida de apetito y depresión. Un gato que coma dracaena presentará los mismos síntomas, posiblemente con la adición de pupilas dilatadas.
Qué hacer si ve a su gato o perro comiendo dracaena
Si ve a su perro o gato comiendo hojas de dracaena, debe ponerse en contacto con su veterinario. La mayor preocupación con respecto al envenenamiento de mascotas por dracaena son los síntomas que provoca. Los vómitos, el babeo excesivo y la diarrea pueden provocar rápidamente una deshidratación grave, lo que supone un problema serio si no se trata.
Afortunadamente, es fácil de tratar por un veterinario, que puede ayudar a tu mascota a recuperarse rápidamente en un entorno seguro. Si alguna vez te preocupa la salud de tu mascota, es mejor prevenir que curar. Y cuando se trata de la intoxicación de mascotas por dracaena, esperar a que pase puede ser muy grave e incluso mortal.
¿Debería deshacerme de mis plantas de dracaena?
Si tienes una planta de dracaena desde hace mucho tiempo y tu mascota nunca le ha prestado atención, probablemente no haya ningún problema en dejarla donde está. Sin embargo, si ha tenido problemas, debería trasladarla a un lugar al que su mascota no pueda acceder, como una estantería alta o una cesta colgante. Una habitación a la que su mascota no tenga acceso también es una opción.




