
Los higos existen desde hace mucho tiempo. De hecho, los arqueólogos han encontrado pruebas de que los seres humanos ya los cultivaban en el año 5000 a. C. Estas resistentes plantas originarias del Mediterráneo son sorprendentemente adaptables: aunque prosperan en climas cálidos, algunas variedades tolerantes al frío, como la Chicago Hardy, pueden sobrevivir a temperaturas de hasta -12 °C.
Una higuera sana producirá frutos de alta calidad durante unos 15 años. Se sabe que algunas variedades, como la higuera de hoja de violín, pueden vivir durante décadas. Tanto si su árbol está perdiendo vigor como si simplemente desea tener más higos en su vida, probablemente le interese la propagación de los higos. La propagación mediante esquejes enraizados es una forma fácil y económica de ampliar su cosecha o rejuvenecer su jardín. Veamos cómo se hace exactamente.
Métodos para propagar higueras

Hay tres formas fiables de cultivar una nueva higuera a partir de una ya existente. El mejor método para usted depende principalmente de la temperatura de su clima local y de si desea que sus árboles crezcan en interior o en exterior.
1. Acodo en tierra
El acodo es el método más «automático» para la propagación en exterior. Sin embargo, no es viable para todo el mundo, ya que requiere un clima templado en el que el árbol pueda sobrevivir al aire libre durante el invierno.
Aunque es sencillo, este método puede dificultar notablemente el corte del césped o el deshierbe alrededor del árbol. ¡No querrás cortar tu futuro árbol joven!
2. Enraizar esquejes al aire libre
Este es el método más común entre los jardineros de climas templados. Es mejor hacerlo a finales del invierno o principios de la primavera, justo después de que haya pasado el peligro de las heladas, pero antes de que el árbol comience su crecimiento primaveral.

3. Enraizar esquejes en interiores

Si el clima en invierno/primavera es frío, o si cultivas tu higuera como planta de interior, puedes comenzar a enraizar los esquejes en interiores.

Una vez que los esquejes muestren un crecimiento vigoroso y el clima exterior se haya estabilizado, trasplántelos a macetas más grandes o directamente a su jardín. Mantenga los árboles jóvenes constantemente húmedos durante su primer verano para ayudarles a establecer un sistema radicular fuerte.




