
Las plantas invasoras, ya sean autóctonas o introducidas, pueden propagarse rápidamente por el césped y otros espacios verdes hasta apoderarse por completo de la zona. Esto suele provocar la desaparición de otras especies vegetales, debido a su incapacidad para competir por la luz y/o los nutrientes. Una planta, Elaeagnus umbellata, o olivo de otoño, es especialmente conocida por su hábito de crecimiento invasivo. Aprender a identificar correctamente las bayas del olivo de otoño puede ayudar a los paisajistas a controlar la planta desde el principio, en caso de que aparezca en su propio espacio verde.
¿Qué es Elaeagnus umbellata, el olivo de otoño?
Conocido comúnmente como olivo de otoño, Elaeagnus umbellata es un arbusto caducifolio alto que es resistente a las zonas de cultivo 4-9 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). A finales de la primavera, estos arbustos producen grandes cantidades de fragantes flores de color blanco amarillento. Introducidas originalmente en Estados Unidos como planta ornamental y para el control de la erosión, las plantas de olivo de otoño son capaces de producir más de 200 000 semillas viables cada temporada de crecimiento. Mediante la dispersión de estas semillas, así como la producción de brotes de raíz y su rápido establecimiento, las plantas de olivo otoñal crecen rápidamente y invaden los parterres de flores y otras plantas autóctonas.
Cómo deshacerse del olivo otoñal
El primer paso para eliminar el olivo otoñal es poder identificar correctamente la planta. Las hojas del olivo otoñal, con una coloración plateada, crecen formando arbustos muy densos. Después de florecer, las plantas producen rápidamente entre cientos y miles de vainas con semillas similares a bayas. En otoño, las bayas de la oliva otoñal adquieren un color rojo intenso, lo que resulta especialmente atractivo para la fauna silvestre que se alimenta de ellas.
Quienes deseen eliminar la oliva otoñal deberán centrar su atención en destruir el sistema radicular de la planta para poder eliminarla por completo. Aunque estas plantas pueden cortarse por encima del suelo, es probable que vuelvan a crecer rápidamente. No obstante, las plantas jóvenes pueden arrancarse con la mano de forma bastante eficaz. Las Elaeagnus umbellata más arraigadas pueden necesitar una atención adicional para ser eliminadas por completo.
Algunos agricultores han tenido éxito en el control de las plantas de olivo otoñal mediante el uso de animales de pastoreo. Quienes eligen este método deben asegurarse primero de que la planta sea segura para el consumo de los animales específicos. A continuación, deben supervisar constantemente el progreso de las plantas dentro del pastizal.
Una última opción consiste en el uso de herbicidas sistémicos. La mayoría de los expertos sugieren que estas aplicaciones se realicen al final de la temporada de cultivo y pueden requerir varios tratamientos. Como siempre, el uso de cualquier producto químico debe realizarse con cuidado y siguiendo estrictamente las instrucciones de la etiqueta del fabricante para un uso seguro.
Nota: Cualquier recomendación relativa al uso de productos químicos tiene únicamente fines informativos. El control químico solo debe utilizarse como último recurso, ya que los métodos orgánicos son más seguros y respetuosos con el medio ambiente.




