
La pudrición ácida del higo, o podredumbre ácida del higo, es un problema desagradable que puede hacer que todos los frutos de una higuera sean incomestibles. Puede estar causada por diferentes levaduras y bacterias, pero casi siempre se propaga a través de los insectos. Por suerte, hay algunas formas fáciles y eficaces de evitar el problema. Siga leyendo para obtener más información sobre cómo identificar los higos agrios y controlar la pudrición agria de los higos.
¿Qué es la pudrición agria de los higos?
Los síntomas de la pudrición agria de los higos suelen ser fácilmente reconocibles. A medida que los higos comienzan a madurar, desprenden un olor fermentado y un líquido rosado y almibarado comienza a supurar por el ojo, formando a veces burbujas al salir. Con el tiempo, la pulpa del interior de la fruta se licúa y se cubre de una espuma blanca. La fruta se vuelve blanda y negra, luego se marchita y cae del árbol o permanece allí hasta que se retira. La pudrición puede extenderse hasta el punto donde el tallo se une a la fruta, formando un cancro en la corteza.
¿Qué causa la pudrición de los higos?
La pudrición del higo no es una enfermedad en sí misma, sino el resultado de la entrada de una gran cantidad de bacterias, hongos y levaduras en el higo, que básicamente lo pudren desde dentro. Estos organismos entran en el higo a través de su ojo, o ostiolo, el pequeño orificio situado en la base del fruto que se abre a medida que madura. Cuando este ojo se abre, pequeños insectos entran en él y traen consigo las bacterias. Los escarabajos nitidulidos y las moscas del vinagre son los insectos causantes más comunes.
Cómo prevenir la pudrición ácida del higo
Desgraciadamente, una vez que el higo ha comenzado a agriarse, no hay forma de salvarlo. A veces es eficaz rociar insecticidas para controlar los insectos que propagan las bacterias. Sin embargo, la mejor manera de prevenir los higos agrios es plantar variedades que tengan ostiolos estrechos o que no los tengan. Algunas buenas variedades son Texas Everbearing, Celeste y Alma.




