
El ginseng americano (Panax quinquefolius), originario de gran parte del este de los Estados Unidos, es apreciado por sus numerosas propiedades beneficiosas. Desgraciadamente, el ginseng silvestre ha sido sobreexplotado en su entorno natural y figura en la lista de plantas amenazadas en varios estados. Si dispone de un entorno ideal para su cultivo y de mucha paciencia, es posible que pueda cultivar su propio ginseng. Las plantas necesitan al menos entre tres y cinco años para alcanzar la madurez.
¿Qué es el ginseng?
El ginseng es una atractiva hierba perenne que alcanza una altura de solo 2,5-5 cm durante el primer año. Las hojas caen en otoño y en primavera aparecen nuevas hojas y tallos. Este patrón de crecimiento continúa hasta que la planta alcanza una altura madura de 31-61 cm. Las plantas maduras tienen al menos tres hojas, cada una con cinco foliolos ovales y dentados. A mediados del verano aparecen racimos de flores de color amarillo verdoso, seguidos de bayas arrugadas de color rojo brillante.
Usos de la planta de ginseng
Las raíces carnosas se utilizan en medicamentos a base de hierbas y remedios naturales. Diversos estudios indican que el ginseng puede estimular el sistema inmunológico, reducir el azúcar y el colesterol en sangre y proporcionar mejoras temporales de la memoria. Aunque sus efectos no se han estudiado ampliamente, algunas personas creen que el ginseng puede tratar una serie de afecciones, como la fatiga, las enfermedades cardíacas, los síntomas de la menopausia y la hipertensión arterial. El ginseng también se utiliza en jabones y lociones. En Asia, el ginseng se incorpora a pastas dentífricas, chicles, caramelos y refrescos.
Información sobre el cultivo del ginseng
Cultivar ginseng es bastante fácil, pero puede resultar difícil encontrar las plantas. El ginseng se suele plantar a partir de semillas, que deben estratificarse durante dos años. Sin embargo, es posible encontrar pequeñas raicillas en invernaderos o viveros. Se pueden plantar rizomas de plantas silvestres si se encuentran, pero hay que comprobarlo primero, ya que la recolección de ginseng silvestre es ilegal en algunos estados. El ginseng requiere sombra casi total y no debe recibir la luz solar directa de la tarde. Lo ideal es un lugar cerca de árboles caducifolios maduros. El objetivo es imitar al máximo el entorno natural de la planta en el bosque. La planta prospera en suelos profundos y sueltos con un alto contenido orgánico y un pH de aproximadamente 5,5.
Cosecha del ginseng
Excave el ginseng con cuidado para proteger las raíces. Lave el exceso de tierra y extienda las raíces en una sola capa sobre una rejilla. Coloque las raíces en una habitación cálida y bien ventilada y déles la vuelta todos los días. Las raíces pequeñas pueden secarse en un día, pero las grandes pueden tardar hasta seis semanas. El ginseng seco se utiliza con mayor frecuencia para preparar infusiones. NOTA: No utilice el ginseng ni otras plantas con fines medicinales sin consultar primero con un especialista en hierbas medicinales u otro profesional.




