
Para aquellos que buscan un buen cultivo de cobertura o forraje para el ganado, la hierba de pradera Bromus puede ser justo lo que necesitan. Aprendamos más sobre para qué se utiliza la hierba de pradera y cómo plantar semillas de hierba de pradera.
¿Qué es la hierba de pradera?
La hierba de pradera (Bromus willdenowii) es originaria de Sudamérica y lleva unos 150 años en Estados Unidos. También se conoce como Bromus prairie grass, rescue grass y matua. Se encuentra principalmente a lo largo de las carreteras, prados de heno o pastos, y es una gramínea de estación fría que madura a una altura de entre 0,5 y 1 m. Aunque es una planta perenne, en algunas zonas del sureste de Estados Unidos se comporta como una planta anual.
Identificación de la hierba de la pradera
Esta hierba se parece mucho al pasto ovillo, pero tiene vainas basales densamente cubiertas de pelos claros y una lígula más corta. Las hojas están enrolladas en el brote y son de color verde claro. Las semillas de la hierba de la pradera se producen durante toda la temporada de crecimiento.
¿Para qué se utiliza la hierba de la pradera?
El uso más común del pasto de pradera es como complemento alimenticio durante las épocas frías del año, como a principios de primavera y finales de otoño. Debido a su densa composición nutricional, es un forraje muy nutritivo y rentable para el ganado. El ganado vacuno, los caballos, las ovejas, las cabras y diversos animales salvajes disfrutan comiendo esta sabrosa hierba, que a menudo se incluye en mezclas para pastos junto con festuca, bermuda y dactilo.
Cultivo y gestión de la hierba de pradera
Las semillas de hierba de pradera no son competitivas, por lo que es mejor plantarlas junto con otras hierbas de estación fría. Sin embargo, combinan bien con la alfalfa. Para obtener los mejores resultados, el suelo debe ser fértil y de textura media-gruesa. Esta hierba tolera la sequía, pero no las inundaciones, y requiere un drenaje adecuado. A la hierba de pradera le gusta el alto contenido de nitrógeno y un pH del suelo de entre 6 y 7. Hay que tener cuidado de no plantar las semillas a demasiada profundidad, ya que podrían surgir problemas de germinación. La mejor época para plantarlas en el sureste es entre mediados de agosto y finales de septiembre.




