
¿Qué es la persicaria? También conocida como persicaria, bistorta o knotweed, la persicaria (Persicaria amplexicaulis) es una planta perenne resistente y erguida que produce flores estrechas, similares a cepillos de botella, de color púrpura, rosa, rojo o blanco, que duran todo el verano y hasta principios del otoño. Siga leyendo y le diremos cómo cultivar la persicaria en su propio jardín.
Información sobre la persicaria
La persicaria es originaria del Himalaya, por lo que no es de extrañar que esta resistente planta tolere inviernos tan fríos como los de la zona de rusticidad 4 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Sin embargo, hay que tener en cuenta que la persicaria no crece bien por encima de las zonas 8 o 9. En su madurez, la persicaria alcanza una altura de entre 1 y 1,2 metros, con una extensión similar. Esta planta es realmente encantadora en parterres o bordes, o junto a un arroyo o estanque. Si tienes un jardín de rocas, un paisaje de estilo pradera o un prado, la persicaria te proporcionará una belleza duradera y de bajo mantenimiento. Te interesará saber que, aunque a las mariposas, los pájaros y las abejas les encantan sus vistosas flores, la persicaria no suele molestar a los ciervos.
Cómo cultivar la persicaria
Es posible que encuentre plantas de lana de montaña en el centro de jardinería de su barrio. Si no es así, busque en viveros especializados en flores silvestres. Una vez que su persicaria de montaña esté bien establecida, es fácil dividirla en primavera u otoño. La persicaria de montaña crece mejor en suelos húmedos y bien drenados. Aunque a esta planta le encanta la luz solar, también tolera algo de sombra ligera, lo que en realidad es beneficioso en climas cálidos. Aunque la planta suele comportarse bien, crece a través de estolones subterráneos y puede ser muy bulliciosa. Dale a la persicaria de montaña un poco de espacio para que se extienda.
Cuidado de la persicaria
El cuidado de la persicaria es relativamente sencillo, pero aquí hay algunos consejos que pueden ser útiles: Cuando se trata de cultivar persicaria mountain fleece, lo más importante es la humedad, especialmente para las plantas situadas a plena luz del sol. Riegue según sea necesario y no deje que la tierra se seque por completo. Unos centímetros (8 cm) de mantillo o compost ayudan a mantener la tierra fresca y húmeda. Del mismo modo, varios centímetros (8 cm) de mantillo, agujas de pino u hojas secas y picadas son una buena idea si los inviernos son duros. Esté atento a los pulgones, que son fáciles de controlar con un spray insecticida. No pulverice cuando el sol incida directamente sobre las hojas o si ve abejas. Los escarabajos japoneses pueden convertir el follaje en queso suizo muy rápidamente. Esta es una excelente razón para animar a los pájaros a visitar su jardín. De lo contrario, el método más eficaz para controlarlos es recogerlos a mano. El jabón insecticida en aerosol combinado con aceite vegetal puede ayudar. Para controlar las babosas y los caracoles, limite el mantillo a 8 cm o menos y mantenga su jardín libre de escombros y otros escondites. Existen cebos no tóxicos para babosas para infestaciones más graves.




