
La jardinería es una actividad que disfrutan todo tipo de personas, desde los más jóvenes hasta los más mayores. No discrimina, incluso si usted tiene riesgo de padecer linfedema. En lugar de renunciar a su jardín, considere formas de evitar desencadenar los síntomas del linfedema. Le daremos algunos consejos de jardinería para prevenir los problemas de linfedema.
¿Qué es el linfedema?
La jardinería es un pasatiempo que puede suponer un reto para el cuerpo y la mente, dependiendo de cómo se aborde. Sin embargo, eso no significa que tenga que renunciar a sus plantas solo porque tenga riesgo de padecer linfedema. Jardinear con linfedema es muy similar a hacer cualquier otra cosa con linfedema, simplemente debe modificar su enfoque del paisaje. El linfedema es una acumulación anormal de líquido justo debajo de la piel. Es más común en los brazos y las piernas, pero puede aparecer en cualquier parte del cuerpo. Algunas personas tienen linfedema porque nacieron con él, pero muchas otras desarrollan la afección como resultado de la extirpación o el daño de los ganglios linfáticos durante el tratamiento contra el cáncer. Si no se trata, el linfedema puede provocar infecciones graves, celulitis o fibrosis debajo de la piel. Existe el riesgo de desarrollar linfedema mientras se practica la jardinería para las poblaciones en riesgo, pero también hay formas seguras de acercarse al suelo.
Jardinería con linfedema
Estos son algunos de nuestros consejos favoritos para la jardinería con linfedema: Lleve ropa de jardinería que le quede bienDesde los guantes hasta las botas, todo debe ajustarse perfectamente para evitar la aparición de ampollas o compresiones en caso de que se produzca hinchazón. Es importante cubrirse de la cabeza a los pies, ya que incluso una picadura de insecto o una herida punzante causada por un rosal podrían desencadenar un linfedema. Mantenga sus prendas de compresión limpias y secas. La mejor manera de evitar problemas al usar prendas de compresión en el jardín es controlar que estén limpias y secas. Las prendas sucias o húmedas pueden provocar linfedema, así que cámbielas inmediatamente si nota que no están bien. Tenga en cuenta el clima. Si hace mucho frío o mucho calor, debe limitar considerablemente el tiempo que pasa en el jardín. El frío puede provocar grietas en la piel o un aumento de la sudoración; pasar más de 15 minutos al calor es igualmente problemático. Planifique con antelación el trabajo en el jardín. Una de las cosas más importantes que hay que tener en cuenta con el linfedema es que es mejor hacer ejercicio en ráfagas. Planifique sus actividades con antelación para poder dividirlas en tareas más pequeñas que le permitan descansar entre ellas. Recuerde pedir ayuda para levantar objetos pesados o realizar trabajos extenuantes, como arar o cavar en suelos duros. Realice actividades variadas. La repetición puede provocar linfedema, así que varíe las tareas. Plante algunas semillas, luego pode un arbusto y añada un poco de abono a sus plantas en maceta. No es necesario que realice las tareas más grandes de una sola vez. En su lugar, puede ir rotando entre una serie de «tareas imprescindibles» para reducir las posibilidades de desarrollar linfedema.




