
Crear un jardín zen es una forma estupenda de reducir el estrés, mejorar la concentración y desarrollar una sensación de bienestar. Lea este artículo para obtener más información sobre los jardines zen japoneses y poder aprovechar los beneficios que ofrecen.
¿Qué es un jardín zen?
Los jardines zen, también llamados jardines de rocas japoneses, atraen a las personas a las que les gustan los entornos cuidadosamente controlados, con arena rastrillada o rocas y arbustos recortados con precisión. Si te sientes más en paz con el aspecto natural de un bosque y encuentras la tranquilidad cuando te rodean flores silvestres y plantas de textura suave, deberías pensar en un jardín más tradicional o natural. Los jardines zen enfatizan los principios de naturalidad (Shizen), simplicidad (Kanso) y austeridad (koko). En el siglo VI, los monjes budistas zen crearon los primeros jardines zen para ayudar en la meditación. Más tarde, comenzaron a utilizar los jardines para enseñar los principios y conceptos zen. El diseño y la estructura de los jardines se han perfeccionado a lo largo de los años, pero la estructura básica sigue siendo la misma.
Cómo crear un jardín zen
La arena cuidadosamente rastrillada o la grava con rocas colocadas con precisión son los elementos principales de un jardín zen. La arena rastrillada en forma de espiral, ondulada o redonda representa el mar. Coloque rocas sobre la arena para crear un patrón relajante. Puede añadir plantas, pero utilice las mínimas posibles y opte por plantas bajas y rastreras en lugar de plantas erguidas. El resultado debe fomentar la introspección y la meditación. El simbolismo de las piedras en un jardín zen es uno de los elementos de diseño más importantes. Las piedras erguidas o verticales pueden utilizarse para representar árboles, mientras que las piedras planas y horizontales representan el agua. Las piedras arqueadas representan el fuego. Pruebe diferentes diseños para ver qué elementos naturales le sugiere el diseño. Un jardín zen también puede contener un puente o un camino sencillos y faroles hechos de roca o piedra. Estos elementos añaden una sensación de distancia y se pueden utilizar como punto focal para ayudar a la meditación. El término «shakkei» significa paisaje prestado y se refiere a la práctica de utilizar el paisaje circundante para que el jardín parezca extenderse más allá de sus límites. Un jardín zen no debe contener un estanque ni estar cerca de una masa de agua.




