
Hablemos de las patatas. Ya sean fritas, hervidas, en ensalada o al horno con mantequilla y crema agria, las patatas son uno de los vegetales más populares, versátiles y fáciles de cultivar. Aunque mucha gente sabe cuándo plantar las patatas, otros pueden preguntarse a qué profundidad deben plantarlas una vez que están listas para crecer.
Información sobre el cultivo de plantas de patata
Cuando se emprenda el cultivo de patatas, asegúrese de comprar semillas certificadas libres de enfermedades para evitar algunas de las enfermedades desagradables como la sarna de la patata, las enfermedades virales o los problemas fúngicos como el tizón. Plante las semillas de patata entre dos y cuatro semanas antes de la última fecha de heladas tardías, dependiendo de la variedad de patata y de si se trata de un tipo de temporada temprana o tardía. La temperatura del suelo debe ser de al menos 4 °C (40 °F) y, lo ideal, moderadamente ácida, con un pH entre 4,8 y 5,4. Una marga arenosa enriquecida con materia orgánica para mejorar el drenaje y la calidad del suelo favorecerá el crecimiento saludable de las plantas de patata. Aplique el estiércol o el compost a principios de primavera y mézclelo bien con un motocultor o una horquilla. Además, no intente plantar patatas en un lugar donde ya haya cultivado tomates, pimientos, berenjenas o patatas en los últimos dos años.
A qué profundidad plantar las patatas
Ahora que ya sabemos lo básico para plantar patatas, queda la pregunta de ¿a qué profundidad hay que plantarlas? Un método habitual para plantar patatas es hacerlo en un montículo. Para ello, cava una zanja poco profunda de unos 10 cm y coloca los tubérculos con los ojos hacia arriba (la parte cortada hacia abajo) a una distancia de entre 20,5 y 30,5 cm entre sí. Las zanjas deben estar separadas entre sí entre 0,5 y 1 m y luego cubrirse con tierra. La profundidad de plantación de las patatas comienza en 10 cm y, a medida que las plantas crecen, se va creando gradualmente un montículo alrededor de ellas con tierra suelta hasta la base de la planta. El aporcado evita la producción de solanina, una toxina que producen las patatas cuando se exponen al sol y que las vuelve verdes y amargas. Por el contrario, puede decidir sembrar como se ha indicado anteriormente, pero luego cubrir o aporcar las plantas de patata en crecimiento con paja u otro mantillo, hasta una altura de 0,5 m. Este método facilita la recolección de las patatas, ya que basta con retirar el mantillo una vez que la planta se marchita. Por último, puede decidir omitir el aporcado o el mantillo profundo, especialmente si dispone de un suelo excelente para el cultivo de patatas y de condiciones óptimas. En este caso, la profundidad de plantación de las patatas debe ser de unos 18 a 20,5 cm para las semillas. Aunque este método ralentiza el crecimiento de las patatas, requiere menos esfuerzo durante la temporada. No se recomienda este método para zonas frías y húmedas, ya que dificulta el proceso de excavación.




