
También conocida como trompeta de ángel o simplemente «brug», la brugmansia es una planta arbustiva con impresionantes flores en forma de trompeta que miden hasta 50 cm de largo. Las impresionantes flores aparecen desde la primavera hasta principios del invierno. Aunque se requiere poco cuidado para cultivar esta belleza, las plagas y enfermedades de la brugmansia pueden comprometer la salud y la longevidad de la planta.
Enfermedades de la brugmansia
Las enfermedades más comunes de la brugmansia son:
Marchitamiento por hongos
Los problemas fúngicos que afectan a la brugmansia incluyen el marchitamiento por fusarium y verticillium. Ambas enfermedades, que entran en la planta a través de las raíces y suben por el tallo, bloquean la transmisión de agua y provocan un crecimiento atrofiado y el marchitamiento del follaje. La marchitez por fusarium suele observarse en climas cálidos, mientras que la marchitez por verticillium es más común cuando el clima es fresco. No existen controles químicos prácticos para la marchitez por fusarium y verticillium, y los hongos pueden vivir en el suelo durante largos períodos. El mejor recurso es comenzar con plantas sanas y resistentes a las enfermedades y cultivarlas en un sustrato libre de contaminantes.
Virus del mosaico
El virus del mosaico del tabaco se identifica por zonas amarillas o verde claro con aspecto de mosaico. Aunque el virus rara vez mata a la planta, puede afectar a su aspecto. Una vez infectada, la enfermedad permanece durante toda la vida de la planta.
La pudrición es una enfermedad fúngica común, normalmente mortal, causada por un riego excesivo. Para prevenir la pudrición de las raíces, mantenga la mezcla para macetas húmeda, pero nunca empapada, durante los meses de verano. Disminuya el riego cuando bajen las temperaturas a finales del verano o en otoño.
Plagas de la Brugmansia
Los problemas de la Brugmansia incluyen plagas como:
- Mosca blanca
- Gorgojo
- Trips
- Cochinilla
- Pulgón
- Ácaro
Tome medidas para controlar las plagas sin productos químicos; evitar los insecticidas es un aspecto importante del control de plagas. Los productos químicos son contraproducentes porque matan insectos como las mariquitas y las crisopas, que ayudan a mantener a raya a las plagas. El jabón insecticida es útil para controlar los insectos chupadores de savia y supone un peligro mínimo para los insectos beneficiosos. Utilice el producto solo según las instrucciones y nunca lo pulverice cuando haya insectos beneficiosos en las hojas. El aceite de neem es otra opción. Los gusanos del tomate son un tipo diferente de plaga que puede defoliar una planta rápidamente. La mejor forma de controlarlos es recoger a mano las plagas grandes, parecidas a orugas, que se ven con mayor frecuencia por las mañanas y al atardecer. Si le da asco aplastar las plagas, déjelas caer en un recipiente con agua jabonosa. Deje los gusanos del tomate en paz si observa pequeñas larvas alimentándose de las plagas. Las larvas son trichogramma, avispas parásitas que son extremadamente eficaces a la hora de comer los huevos de numerosas plagas del jardín. Estas diminutas avispas son muy beneficiosas para el jardín y no pican.




