
Las fucsias son un complemento espectacular para el hogar, los jardineras o el paisaje, ya que producen flores ornamentales sin igual. Aunque suelen ser resistentes, las fucsias sufren algunos problemas, entre ellos la roya. Siga leyendo para aprender a controlar la roya en las fucsias y devolver la salud a sus plantas.
¿Qué es la roya de la fucsia?
Las plantas de fucsia se encuentran entre las más apreciadas en los círculos de jardinería, pero a pesar de su belleza y resistencia general, pueden contraer algunas enfermedades preocupantes. Por ejemplo, la roya de la fucsia puede hacer que las plantas de fucsia parezcan muy enfermas, hasta tal punto que los jardineros se desaniman y las desechan. Afortunadamente, no es tan grave como parece. Armándose con información sobre la roya de la fucsia, podrá combatir mejor esta molesta enfermedad fúngica. La roya de la fucsia es una enfermedad fúngica común que ataca a la fucsia y a las adelfillas (Epilobium spp.). La reconocerá por las esporas de color óxido que aparecen en la parte inferior de las hojas infectadas. Otros síntomas de la roya del fucsia son el amarilleamiento de la superficie superior de las hojas en manchas circulares que eventualmente se extienden o crecen juntas para formar áreas irregulares. Las hojas afectadas pueden caerse o parecer deformadas, y en infecciones muy desarrolladas, pueden aparecer esporas a lo largo de las venas y en la superficie superior de las hojas. Sin embargo, por muy graves que puedan parecer estas infecciones, una planta que estaba sana antes de la infección tiene muchas posibilidades de sobrevivir si se está dispuesto a cuidarla. Una alimentación y un riego adecuados pueden dar a la planta la fuerza necesaria para combatir el patógeno. La roya depende de un huésped vivo para sobrevivir, por lo que, en general, solo debilita a su víctima, pero no la mata.
Cómo controlar la roya en las fucsias
El tratamiento contra la roya de la fucsia requiere mucha paciencia y cuidado, ya que muchos fungicidas dañan los frágiles tejidos de la planta. Comience por eliminar cualquier tejido infectado y limpiar cualquier material muerto alrededor de la planta. También puede ayudar podar la planta o trasladarla a una zona con mejor circulación de aire, ya que las esporas de los hongos necesitan altos niveles de humedad para prosperar. Cuando la fucsia tiene óxido por todas partes o se ve afectada por él año tras año, un fungicida puede ser útil, pero compruebe que la fucsia figure en la etiqueta y pruebe en una pequeña zona unos días antes de rociar toda la planta. Si hay adelfilla en su zona, elimine la mayor cantidad posible de cerca de su planta al aire libre. El abeto también puede transmitir el hongo y puede ser necesario eliminarlo. De lo contrario, un fungicida anual puede ayudar a prevenir episodios recurrentes de óxido, pero, de nuevo, pruébelos y utilícelos con precaución.




