
La muerte de un ser querido nunca es fácil. Además de la pérdida de las personas más cercanas, el proceso de organizar los últimos preparativos puede dejar a familiares y amigos angustiados y abrumados por las opciones disponibles. En los últimos años, cada vez más personas han comenzado a explorar diversos tipos de entierros ecológicos.
¿Qué son los entierros ecológicos?
La industria funeraria moderna es un negocio que mueve miles de millones de dólares. Sin embargo, no siempre ha sido así. Las prácticas funerarias tal y como las conocemos hoy en día comenzaron a tomar forma durante la Guerra Civil. A medida que los soldados morían en combate, se hizo necesario preservar los cuerpos para poder enviarlos a casa para su entierro. Con el tiempo, la conservación del cuerpo antes del entierro se convirtió en una práctica social habitual.
Los métodos tradicionales de entierro pueden ser costosos y perjudiciales para el medio ambiente. Entre el uso de productos químicos cancerígenos y materiales no biodegradables, los entierros modernos suscitan preocupación entre las personas concienciadas con el medio ambiente. Los entierros ecológicos vuelven a centrar la atención en hacer que el proceso de entierro sea lo más natural posible. De este modo, la descomposición del cuerpo se produce de forma natural y vuelve a formar parte de la Tierra.
Este es el aspecto más importante de las alternativas de entierro ecológico: debe ser natural, sin embalsamamiento, sin bóveda y utilizando únicamente materiales biodegradables.
Opciones de entierro respetuosas con el medio ambiente
Los tipos de entierros ecológicos pueden variar, pero la mayoría implican el uso de materiales biodegradables. Estos pueden ir desde el uso de simples ataúdes de pino, cestas de mimbre o incluso sudarios de tela. Los entierros ecológicos más comunes son las tumbas poco profundas que permiten que el cuerpo se recicle de forma natural, de manera similar al compostaje.
Algunas personas están explorando ideas que incluyen el uso de cápsulas o contenedores biodegradables que pueden enterrarse cerca de un árbol, o plantarse encima, donde el cuerpo nutriría al árbol. A veces se utilizan las cenizas para esto, añadiéndolas a contenedores biodegradables que se entierran y luego se plantan con un árbol.
Las cenizas de quienes optan por la cremación también pueden colocarse en urnas fabricadas con papel reciclado o tela natural. Incluso pueden incluir semillas de flores u otras plantas que crecen en la zona de plantación.
Cualquier persona interesada en estas opciones para el final de la vida puede obtener más información sobre las opciones de entierro respetuosas con el medio ambiente poniéndose en contacto con un profesional funerario local de su zona.
Aunque las ventajas de los entierros naturales son numerosas, sigue existiendo un estigma negativo asociado a su uso. Muchos creen que las alternativas de entierro ecológico no permiten rendir un homenaje completo a los seres queridos fallecidos.
Elegir el tipo de entierro es sin duda una de las decisiones más personales que se pueden tomar. Conocer mejor el impacto de estas decisiones nos puede ayudar a tomar decisiones más informadas sobre nuestra huella en el planeta.




