
Controlar el escarabajo fuller de las rosas en el jardín es una buena idea si desea cultivar rosas sanas, junto con otras plantas. Aprendamos más sobre esta plaga del jardín y cómo prevenir o tratar los daños causados por el escarabajo de las rosas.
¿Qué son los gorgojos de las rosas?
El escarabajo fuller de las rosas es otro de los que figuran en nuestra lista de enemigos del jardín o visitantes indeseables. Este escarabajo recibe diferentes nombres en las publicaciones científicas, entre ellos:
- Naupactus godmani
- Pantomorus cervinus
- Asynonchus cervinus
Los escarabajos de las rosas adultos son de color marrón y no vuelan. Tienen un hocico que se asemeja al de otros escarabajos de un grupo conocido como escarabajos picudos. Vistos desde arriba, su cabeza y sus ojos saltones son diferentes a los de otros escarabajos picudos, ya que el hocico no está tan puntiagudo hacia el suelo como el de los gorgojos de las hortalizas. Las hembras adultas salen de la tierra durante todo el año, pero suelen ser más abundantes entre julio y octubre. Solo hay hembras, no hay machos. Las hembras ponen huevos y, al igual que otros escarabajos indeseables del jardín, las larvas que nacen de los huevos caen al suelo y se alimentan de las raíces de la planta huésped durante seis u ocho meses, tras lo cual se transforman en pupas y salen del suelo como adultos al año siguiente.
Daños causados por el escarabajo rosa del algodón
El daño causado por este escarabajo afecta al follaje de la planta huésped por parte de los adultos, mientras que las larvas dañan el sistema radicular. Si no se controla, la muerte del rosal huésped es una posibilidad muy real. Parte de la identificación de la plaga que tenemos consiste en reconocer el daño que causa cada insecto en particular. En el caso del escarabajo de las rosas, el daño en las hojas suele ser dentado (bordes con muescas), lo que crea un aspecto irregular. En caso de infestaciones graves, estos escarabajos pueden consumir fácilmente una hoja entera, dejando solo el nervio central. Las larvas más jóvenes se alimentan de los pelos radiculares o las raicillas, y las más viejas rodean las raíces laterales de la planta huésped. Este daño al sistema radicular provocará un retraso en el crecimiento, ya que las raíces no pueden absorber eficazmente los nutrientes que la planta necesita. El debilitamiento del sistema radicular también lo convierte en un buen candidato para las infecciones fúngicas que contribuirán a la muerte de la rosa. La detección temprana de este problema es muy valiosa, por lo que es imprescindible tratar los escarabajos de las rosas.
Control de los gorgojos de las rosas
Si se detecta el daño en la planta huésped y se inicia el tratamiento contra los escarabajos rosados de las raíces a tiempo, esta debería recuperarse bien, reparando su propio sistema radicular y desarrollando un follaje nuevo y saludable. Una presencia leve de este escarabajo se puede controlar recogiéndolos a mano y arrojándolos a un cubo con agua jabonosa para ayudar a romper la cadena de puesta de huevos y evitar que más larvas caigan al suelo. El control químico suele realizarse mejor con un insecticida sistémico granular, ya que este tratamiento ataca a las larvas/gusanos que atacan el sistema radicular, y también sube a la planta huésped para atacar a las hembras adultas. Este tratamiento sistémico es solo para plantas ornamentales, y solo si el cultivador de rosas no utiliza posteriormente los pétalos o los escaramujos para la alimentación. La pulverización de un insecticida (como Sevin) para el control de los gorgojos de las rosas como último recurso suele dar buenos resultados con los escarabajos adultos y cierto control de las larvas. Sin embargo, se recomienda probar primero otras formas de control, ya que los tratamientos más agresivos también destruyen los insectos beneficiosos de nuestros jardines. Se considera que el uso de aceite de neem a intervalos de 7 a 14 días es un buen método de control para los escarabajos adultos sin efectos secundarios agresivos. Como ocurre con cualquier forma de control de plagas, detectar un problema en sus primeras etapas es muy útil para controlarlo utilizando un método de tratamiento con los menores efectos secundarios posibles. Pasar tiempo en nuestros jardines y observar atentamente nuestras plantas es saludable tanto para ellas como para nosotros.




