
Recoger semillas de flores de tus plantas favoritas es un pasatiempo divertido y gratificante. Cultivar plantas a partir de semillas no solo es fácil, sino también económico. Una vez que domines el método, tendrás una forma rentable de garantizar un jardín lleno de hermosas flores año tras año. La recolección de semillas te brinda la oportunidad de conservar las hermosas flores de tu jardín para replantarlas el año siguiente o compartirlas con amigos y familiares. Algunos jardineros también disfrutan desarrollando sus propias variedades de semillas o hibridando sus plantas mediante el ahorro de semillas.
Cuándo recolectar las semillas del jardín
Saber cuándo recolectar las semillas del jardín es el primer paso para guardar las plantas para su uso futuro. Una vez que las flores comienzan a marchitarse al final de la temporada, la mayoría de las semillas de flores están maduras para ser recolectadas. La recolección de semillas debe realizarse en un día seco y soleado. Una vez que las vainas hayan cambiado de color verde a marrón y se puedan partir fácilmente, puede comenzar a recolectar las semillas de las flores. Muchas personas optan por recolectar las semillas mientras podan las plantas del jardín.
Cómo recolectar semillas de flores
Siempre recolecta semillas de tus plantas con mejor rendimiento. Cuando estés listo para la recolección de semillas, necesitarás conocer el mejor método para recolectar semillas de flores. Utiliza tijeras de jardín limpias y afiladas para cortar las vainas o cabezas de semillas de la planta y colócalas en una bolsa de papel. Etiqueta todas tus bolsas para que no olvides qué semillas son cuáles. Es importante utilizar solo bolsas de papel, ya que las semillas pueden estropearse en el plástico. Una vez que haya recolectado las semillas, puede esparcirlas sobre una rejilla o un trozo de periódico y secarlas a temperatura ambiente durante una semana.
Cómo almacenar semillas de flores
Ahora que ya ha recolectado las semillas, es el momento de aprender a almacenarlas para garantizar que estén en óptimas condiciones para plantarlas la próxima temporada. Las bolsas de papel marrón o los sobres son ideales para almacenar semillas secas. Etiqueta todos los sobres como corresponda. Guarda las semillas en un lugar fresco y oscuro durante el invierno. La temperatura ideal es de unos 5 °C (40 °F). No aplastes ni dañes las semillas, ni permitas que se congelen o se sobrecalienten mientras están almacenadas. Mantén las semillas secas en todo momento.




