
El dulce color rosado de los albaricoques maduros y su sabor ácido y jugoso son delicias veraniegas que no hay que perderse. Por desgracia, no podemos cultivar árboles en una burbuja y estos son presa de muchos tipos de enfermedades y plagas. Un albaricoque con agalla en la corona es motivo de preocupación. ¿Qué causa la galleza del albaricoque y cómo se reconocen los síntomas? A continuación, le ofrecemos más información para ayudarle a saber cómo tratar la galleza del albaricoque y proteger estos maravillosos frutos.
¿Qué causa la galleza del albaricoque?
Las agallas son deformaciones muy comunes en una amplia variedad de plantas. Pueden deberse a anomalías causadas por enfermedades o a insectos. En el caso de la agalla de la corona del albaricoque, el parásito es en realidad una bacteria. No existen correcciones químicas para la enfermedad, pero se puede prevenir de forma bastante sencilla. La bacteria responsable es Agrobacterium tumefaciens (sinónimo Rhizobium radiobacter). La bacteria vive en el suelo y sobrevive durante muchas estaciones. También puede alojarse en tejidos vegetales infectados, incluso en hojas caídas. Se propaga a través del agua que salpica del suelo y se extiende con facilidad. Las infecciones se contraen a través de lesiones en el tejido del árbol. Estas pueden ser lesiones mecánicas, daños causados por animales o actividad de insectos. A menudo se producen en la herida del injerto de la planta, pero también como efecto secundario de la poda. Las heridas deben tener menos de 24 horas para ser susceptibles a la penetración de la bacteria que causa la galleza del albaricoque.
Síntomas de la galleza del albaricoque
Si su árbol tiene protuberancias similares a tumores, es posible que esté infectado. Los síntomas de la galleza del albaricoquero aparecen entre 10 y 14 días después de la infección. Las bacterias provocan una formación anómala de las células y dan lugar a un crecimiento excesivo en las raíces y la corona del árbol. Un albaricoquero con agalla de la corona produce agallas blandas y esponjosas, muy diferentes de las agallas que se producen por otras causas. Las agallas tienen un diámetro de hasta 10 cm y al principio son blancas y carnosas, pero con el tiempo adquieren un color tostado. La acción de las bacterias provoca la desorganización de los tejidos e interrumpe la distribución normal de los nutrientes y el agua. Con el tiempo, el árbol se deteriorará.
Cómo tratar la agalla de la corona del albaricoquero
Los cultivadores comerciales tienen acceso a un control biológico, pero aún no está ampliamente disponible para los jardineros domésticos. La mejor defensa es plantar únicamente plantas certificadas libres de enfermedades. La enfermedad es más frecuente en suelos alcalinos con mal drenaje y donde es posible que haya daños causados por insectos. La selección de las plantas y el lugar, así como la rotación de cultivos, son los medios de control más eficaces. Prevenga los daños causados por plagas de insectos y roedores y proporcione un buen cuidado cultural para que el árbol esté sano y pueda sobrevivir a la enfermedad durante años si se introduce accidentalmente. También es importante prevenir cualquier daño a las plantas jóvenes, que son las más afectadas.




