
La enfermedad del nudo negro es fácil de diagnosticar debido a la distintiva agalla negra que aparece en los tallos y ramas de los ciruelos y cerezos. La agalla, de aspecto verrugoso, suele rodear completamente el tallo y puede tener una longitud de entre 2,5 y 30,5 cm. Los nudos más antiguos pueden infestarse con un moho de color blanco rosáceo que cubre la agalla negra.
Información sobre la enfermedad del nudo negro en los árboles
El hongo del nudo negro (Apiosporina morbosa) es principalmente una enfermedad de los ciruelos y cerezos, aunque también puede infestar otros frutos de hueso, como los albaricoques y los melocotones, así como especies ornamentales de Prunus. La enfermedad del nudo negro se propaga en primavera. En los días lluviosos, el hongo libera esporas que son transportadas por las corrientes de aire. Si las esporas caen sobre los nuevos brotes primaverales de un árbol susceptible, y especialmente si el árbol está húmedo, las esporas germinan e infectan el árbol. La fuente de la enfermedad suele ser árboles silvestres, abandonados o descuidados, y encontrar y eliminar la fuente es una parte importante del control de la enfermedad del nudo negro. Los fungicidas en aerosol también ayudan a tratar la enfermedad del nudo negro, pero es posible que el nudo negro siga reapareciendo si no se utiliza una combinación de fungicida y poda para eliminar los nudos.
Tratamiento del nudo negro
El primer paso del tratamiento consiste en cortar las ramas y los tallos que tienen nudos. Si es posible, hágalo en invierno, mientras el árbol está inactivo. El hongo del nudo negro puede extenderse más allá del tejido visible de la agalla, por lo que debe realizar los cortes entre 5 y 10 cm por debajo de la agalla para asegurarse de que está cortando hasta llegar a madera libre de enfermedad. Queme o entierre las ramas enfermas para evitar la propagación del hongo. La segunda parte de un programa eficaz de tratamiento del nudo negro consiste en tratar el árbol con un fungicida adecuado. La eficacia de los fungicidas varía de una región a otra, por lo que debe ponerse en contacto con su agente de extensión cooperativa para averiguar qué producto funciona mejor en su zona. Lea la etiqueta y siga las instrucciones al pie de la letra para obtener los mejores resultados. El momento de aplicación es muy importante, y tendrá que rociar el árbol varias veces a intervalos cuidadosamente calculados. Precaución: Los fungicidas son tóxicos. Guárdelos en su envase original y fuera del alcance de los niños. Evite rociar en días ventosos.




