
Las herramientas de jardinería, al igual que otras herramientas, nos ayudan a realizar tareas con mayor facilidad. Por ejemplo, si su jardín tiene muchos árboles de hoja caduca, necesitará un rastrillo para hojas, que no debe confundirse con un rastrillo de jardín. Hay diferentes tipos de rastrillos para hojas disponibles, cada uno con una especialización única. La elección del rastrillo para hojas adecuado depende de varios factores. ¿Para qué se utiliza un rastrillo para hojas? Un rastrillo para hojas es un rastrillo ligero con forma de abanico y púas planas y elásticas que se extienden hacia afuera. Este tipo de rastrillo está diseñado para ser lo suficientemente ligero como para deslizarse sobre el césped sin dañarlo ni clavarse en él. Los rastrillos para hojas también se denominan a veces rastrillos para césped. Hay rastrillos para hojas de acero, polipropileno o bambú. La ventaja de los rastrillos para hojas de bambú o polipropileno sobre los de acero es que son prácticamente inoxidables; sin embargo, el alambre que sujeta las púas puede oxidarse si no se almacena correctamente o se engrasa. La diferencia entre un rastrillo para hojas y un rastrillo de jardín es tanto la función como la forma. Los rastrillos de jardín son más resistentes y pesados que los rastrillos para hojas. Su función es trabajar la tierra, aflojarla, nivelarla, etc. La tierra es mucho más pesada que las hojas secas o la hierba, por lo que los rastrillos de jardín están fabricados en acero con púas cortas y resistentes que apuntan hacia abajo. Estas púas son sólidas y carecen de la elasticidad de los rastrillos para hojas.
Cuándo utilizar un rastrillo para hojas
Hay dos usos básicos para el rastrillo para hojas. Uno de ellos es bastante obvio: rastrillar hojas. El otro uso principal es rastrillar el césped muerto. Esto resulta especialmente útil después del invierno. Espere hasta que el césped comience a reverdecer para poder ver las zonas muertas y luego rastrille el césped muerto. Cuando utilice un rastrillo para hojas, haga un movimiento de barrido, casi como si estuviera utilizando una escoba. El objetivo aquí no es quitar el fieltro del césped, sino simplemente exponer la zona al aire para que los nutrientes y el agua puedan penetrar en el césped.
Elegir un rastrillo para hojas
Como ya se ha mencionado, los rastrillos para hojas pueden estar fabricados en plástico, acero o bambú. El plástico y el bambú no solo no se oxidan, sino que son más ligeros y suelen ser más baratos que los rastrillos metálicos. La desventaja es que también se rompen con más facilidad que los metálicos. Los rastrillos metálicos son ideales para mover montones grandes de hojas o paja, especialmente si se intenta rastrillar cuando aún están húmedos y pesados. Además, hay rastrillos de metal con púas ajustables. Una vez más, cuestan un poco más, pero son más resistentes que los de plástico o bambú. Los rastrillos de metal deben guardarse en un cobertizo o garaje seco y recubrirse con aceite para que no se oxiden. Elija un rastrillo que se adapte a su altura. Pruebe varios para ver cuál le queda mejor. Créeme, si compras un rastrillo demasiado corto y tienes que agacharte, el dolor de espalda te hará devolverlo rápidamente. Algunos rastrillos vienen con mangos ajustables, perfectos para que los niños participen en el rastrillado de hojas.




