Pegatinas, púas y rebabas: la lucha contra las malas hierbas que se defienden

Las plantas con espinas y pegajosas crecen en gran parte de Estados Unidos y Canadá, por lo que no es de extrañar que haya varios tipos aquí, en el desierto alto de Oregón.

Ranúnculos espinosos

Es imposible ignorar la pequeña planta pegajosa que crece en mis parterres, pegada al suelo y formando una alfombra. Aunque esta plaga de raíces poco profundas se elimina fácilmente raspando el suelo con una azada, es fácil agarrar accidentalmente un puñado mientras se arrancan otras malas hierbas. Duele, incluso con guantes. No son las peores malas hierbas, ni mucho menos, pero sí las más molestas.

Siempre he llamado a estas malas hierbas «sand burs», pero mi amigo, el experto en malas hierbas del condado, me dijo que el nombre correcto es «bur buttercup», también conocida como «curveseed butterwort». Es una planta anual que brota y florece en tallos sin hojas de 5 cm a finales del invierno y principios de la primavera. Las diminutas flores de color amarillo brillante se secan rápidamente y se convierten en espinas marrones.

La cabeza de cabra también se conoce como «puncturevine» y, por decirlo suavemente, es una amenaza. Afortunadamente, no tengo esta maleza nociva en mi jardín, pero aparece ocasionalmente en nuestro camino de grava. El truco es arrancarla tan pronto como brota, porque tiene raíces muy largas y resistentes.

Una sola mala hierba puede formar una enorme alfombra de hasta 3 metros de diámetro, con cientos de espinas que pueden perforar fácilmente los neumáticos de las bicicletas, las suelas de los zapatos y las patas de los perros desprevenidos. Se adaptan a cualquier tipo de suelo y prosperan bajo la luz solar intensa. Las semillas se propagan fácilmente en los neumáticos de los vehículos y en los zapatos.

Cockleburs

Esta molesta mala hierba no crece en mi jardín, probablemente porque el suelo es demasiado seco y pobre en nitrógeno. Sin embargo, es inevitable encontrarse con las bardanas si se pasa tiempo pescando o haciendo senderismo por los arroyos y ríos de la zona.

Las espinas punzantes y en forma de gancho de estas bardanas marrones con forma de balón de fútbol son un verdadero dolor de cabeza si se clavan en los calcetines o en el pelo, y son imposibles de quitar del pelaje de un perro (créanme, lo sé). Si intentas sacarlas, se clavan aún más. Si tu perro de pelo largo se enreda en las bardanas, la mejor manera de solucionarlo es coger unas tijeras y cortarlas.

Adaptaciones

Pueden ser molestas, pero hay que admirar cómo estas plantas obstinadas y dolorosas han evolucionado con el tiempo, agarrándose a cualquier animal que pasa por allí. Es su forma ingeniosa y muy eficaz de colonizar nuevas zonas.

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