
La primavera se acerca rápidamente, y si realizas estas cuatro tareas de jardinería en febrero antes de que tus plantas despierten, disfrutarás de enormes beneficios durante el resto del año. Las plantas podadas y bien alimentadas estarán más sanas y florecerán más durante los próximos meses, y las pocas horas que inviertas ahora te compensarán con creces a la hora de regar y quitar las malas hierbas en primavera y verano. ¿Listo para desafiar el frío? ¡Verás que vale la pena!
1. Poda previa a la temporada

¡Prepara las tijeras de podar! Febrero es un mes ideal para podar muchas plantas del jardín. Una poda a finales del invierno para eliminar los restos viejos, antes de que llegue el clima más cálido de la primavera, dirigirá la energía de la planta hacia el crecimiento de muchas flores y nuevos brotes frescos. También mantendrá las plantas ordenadas y saludables.
Comprueba tu zona USDA y elige un periodo de clima suave y seco, ya que es mejor no podar a temperaturas bajo cero. Los tallos congelados, especialmente los leñosos, son más frágiles, por lo que los cortes pueden agrietarse en lugar de sellarse rápidamente, lo que aumenta el riesgo de enfermedades.
Unas tijeras de podar afiladas, como estas tijeras de podar de titanio Haus & Garten de Amazon, son lo suficientemente fuertes como para cortar la mayoría de los tallos. Para tallos más leñosos o gruesos, es mejor utilizar tijeras de podar auxiliares, como estas tijeras de podar con trinquete de Amazon, o una sierra de mano para podar, como esta sierra de mano Fiskars, también de Amazon. Los cortes limpios se curan más rápido, especialmente en climas fríos. Si le cuesta cortar limpiamente un tallo, la planta tendrá dificultades para sellar el extremo dañado y sufrirá un estrés innecesario, así que utilice herramientas más potentes si es necesario.
Esto es lo que hay que podar este mes:
- Pode los arbustos que florecen en invierno, como la mahonia y el hamamelis, una vez que hayan terminado de florecer. Pode los arbustos que florecen en verano, especialmente los que florecen en el crecimiento del año en curso, como la Hydrangea paniculata.
- Sea brutal con la buddleja de crecimiento rápido: se puede podar hasta la mitad de su altura.
- Pode las rosas justo antes de que broten los capullos.
- Pode los brotes de glicinia del año pasado hasta dejar unos tres brotes.
- Pode los tallos de clemátide de floración tardía (grupo 3) justo por encima del par de brotes fuertes más bajos (deje las demás clemátides tal cual).
- Pode otras plantas trepadoras, como la hiedra y la parra virgen, antes de que los pájaros se instalen para construir sus nidos.
- Dé forma a los árboles caducifolios y los setos antes de la temporada de anidación.
2. Empiece a limpiar los tallos muertos
Probablemente hayas dejado los tallos de las plantas perennes en pie durante el invierno, tanto para mantener la estructura del jardín como para proporcionar hábitat y alimento a la fauna silvestre. Sea prudente a la hora de decidir qué eliminar y cuándo hacerlo, ya que esos tallos pueden seguir desempeñando una función importante en cualquiera de esos aspectos, dependiendo de su zona.
En el caso de la mayoría de las plantas perennes, basta con arrancar los tallos muertos de la corona o cortarlos cerca del suelo, o lo más cerca posible sin dañar los nuevos brotes. Las plantas perennes que brotan desde debajo de la superficie del suelo, como las peonías, se pueden cortar con seguridad a ras de suelo. Deje los brotes viejos en las plantas perennes de resistencia limítrofe, como los penstemones, hasta después de la última helada, ya que ayudarán a aislar la planta. En el caso de las plantas perennes de hoja perenne, como las pokers rojas, simplemente retire las hojas muertas, enfermas o dañadas.
Utilice tijeras para podar los brotes viejos de las hierbas ornamentales caducifolias, cortando aproximadamente una pulgada por encima del suelo o tan bajo como sea posible si ya están brotando nuevas hojas. En el caso de las hierbas perennes, peina las hojas para eliminar el follaje muerto: un peine metálico para perros como este peine de peluquería de 3,98 dólares de Amazon te evitará cortes en los dedos.
Presta mucha atención a las plantas enfermas con moho, óxido o manchas en las hojas, y deséchalas con la basura doméstica. También es aconsejable eliminar las semillas antes de poner el resto en la pila de compost.
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3. Deshierba con determinación

A nadie le gusta deshierbar, pero cada minuto que dediques ahora a arrancar esas molestas plantas te ahorrará media hora en primavera. En febrero, el suelo suele estar lo suficientemente húmedo como para arrancar las malas hierbas perennes persistentes con raíces pivotantes fuertes, como los dientes de león y las acederas. Las malas hierbas anuales comenzarán a crecer como la pólvora tan pronto como el clima se caliente, así que deshazte de ellas mientras sean lo suficientemente pequeñas como para arrancarlas fácilmente del suelo.
Una desbrozadora con un mango de longitud media como esta herramienta para eliminar malas hierbas de Amazon te ahorrará esfuerzo. Y si odias desbrozar, aprende un truco de los jardineros japoneses y hazte con una hoz afilada como esta hoz para desbrozar de Amazon: te facilitará mucho la tarea de eliminar la mayoría de las malas hierbas.
4. Cubierta vegetal en los bordes para facilitarte la vida

Ahora que tus bordes están limpios, aplicar una capa de mantillo suprimirá las malas hierbas y las mantendrá así. Esta capa de materia orgánica también conservará la humedad, lo que significa que no tendrás que regar tan a menudo, y se descompondrá lentamente para mejorar los nutrientes y la estructura del suelo.
Elige un mantillo biodegradable: el compost casero o el mantillo de hojas funcionan bien, o puedes comprar mantillo específico, como este mantillo Aspen de Amazon. Las virutas de madera son una alternativa barata, aunque tardan más en descomponerse y mejorar el suelo.
Extienda una capa de 5 a 7 cm de grosor sobre el suelo, teniendo cuidado de no amontonarla contra las plantas, ya que podría provocar pudrición. Por la misma razón, no aplique mantillo debajo de plantas tapizantes de bajo crecimiento.
Herramientas imprescindibles para el acolchado
Solo queda una última tarea por hacer: prepararse una taza de café, sentarse y contemplar su jardín limpio y ordenado, listo para brillar tan pronto como llegue la primavera. ¡Ah, y sentirse muy orgulloso cuando vea lo bien que crece todo durante el resto del año!




