
La reducción del plástico en el jardín respalda los conceptos de sostenibilidad, una tendencia cada vez más extendida en la jardinería. Hay muchas formas de practicar métodos más sostenibles, como utilizar menos plástico o evitarlo por completo. El plástico es una comodidad moderna que se ha infiltrado en muchos ámbitos de nuestra vida, incluida la jardinería, pero tiene muchas consecuencias negativas.
La mayoría de los productos plásticos no son renovables y no se descomponen fácilmente. Como resultado, cada año se añaden cientos de miles de kilos de plástico al flujo de residuos, lo que provoca daños en los ecosistemas, los animales e incluso la salud humana. Reciclar es bueno, pero reducir el plástico es aún mejor, y puedes empezar por el jardín. Cómo dejar de usar tanto plástico en el jardín El plástico se ha vuelto omnipresente, por lo que reducir su uso en el jardín puede ser un reto. Sin embargo, no es imposible y puede ser más fácil de lo que cree. Empieza por sustituir los artículos de plástico por otros materiales.
También puedes reciclar, reutilizar o reutilizar los productos de plástico en lugar de simplemente tirarlos a la basura. Existen sustitutos asequibles que no suelen ser muy caros, especialmente si reutilizas los artículos. Aquí tienes algunas ideas para empezar.
1. Macetas, jardineras y bancales elevados de plástico

Muchos recipientes, desde macetas pequeñas hasta grandes jardineras para hortalizas, son de plástico porque son baratos, ligeros y fáciles de usar. Pero, ¿son seguras las jardineras de plástico para las hortalizas y las personas que las consumen? Algunos tipos de plástico se consideran aptos para uso alimentario, pero otros contienen sustancias químicas tóxicas que pueden filtrarse al suelo y llegar a las plantas.
Lo mejor es evitar todo tipo de plástico para el cultivo de verduras, pero si se utiliza, hay que elegir opciones aptas para uso alimentario. Una alternativa mejor es utilizar macetas y jardineras que no sean de plástico. Utilice recipientes de terracota o cerámica. Las macetas de madera o metal también son buenas opciones.
El reciclaje creativo en el jardín es una forma económica de sustituir las macetas de plástico. Busque objetos como barriles viejos o cubos metálicos en mercadillos o incluso materiales desechados en obras de construcción. Solo asegúrese de que no hayan sido tratados con productos químicos tóxicos.
2. Barreras de plástico negro contra las malas hierbas

Se trata de un material muy común, pero ¿el plástico negro es bueno o malo para los jardines? El uso de plástico negro en el jardín tiene sus ventajas: calienta el suelo y retiene la humedad. Y, por supuesto, el plástico suprime las malas hierbas. Por desgracia, este material no dura mucho y suele desecharse tras uno o dos años de uso. A medida que se deteriora, desprende plástico en el suelo.
El uso de plástico negro en el jardín es habitual, pero la tela para jardinería es una alternativa fácil. También es rentable, ya que dura más tiempo. Se puede cortar fácilmente a la medida adecuada y hacer agujeros con un cúter o quemándola para plantar. Al final de la temporada, se levanta y se enrolla para guardarla hasta el año siguiente.
3. Marcadores y atadores de plástico para plantas

Incluso los trozos pequeños de plástico pueden causar daños, ya que se descomponen en el suelo y añaden microplásticos al medio ambiente. Las etiquetas y marcadores de plástico para plantas y hileras, así como los atadores que se utilizan para sujetar o guiar las plantas, son fáciles de conseguir y baratos, pero hay alternativas mejores.
Sustituya los atadores de plástico por cordel, que es resistente, reutilizable y barato. Recicle ropa vieja, medias o trapos. Córtelos en tiras para utilizarlos como atadores. Sea creativo y fabrique sus propios marcadores para plantas. Los palitos de helado son una excelente alternativa.
4. Herramientas de plástico

Es posible que las herramientas de plástico no añadan tanto microplástico al suelo como las cubiertas de plástico para hileras o los contenedores, pero siguen siendo insostenibles. Uno de los mayores problemas de las herramientas de jardinería de plástico es que no son muy resistentes y hay que tirarlas y sustituirlas con más frecuencia que otros tipos de herramientas.
Las herramientas de madera y metal son más caras, pero son una buena inversión que dura mucho más tiempo. Ahorra para comprar estas herramientas más resistentes o considera la posibilidad de compartir juegos con tus vecinos.
5. Envases de plástico

Los envases son un tema delicado, ya que muchos productos de jardinería vienen en envases de plástico y pueden ser la única opción disponible en los centros de jardinería. Las bolsas y botellas de plástico son desechables y se tiran a la basura con frecuencia, lo que aumenta la cantidad de residuos plásticos. Evítelos si puede.
Algunos centros de jardinería están empezando a ofrecer la opción de rellenar bolsas para cosas como tierra para macetas y abono. Utilice una bolsa de tela para llevar los materiales de jardinería que necesite en lugar de utilizar bolsas de plástico de un solo uso. Es posible que pueda reutilizar algunos otros envases de plástico que son imposibles de reemplazar, como las botellas con pulverizador. Utilícelas como pulverizadores para las plantas de interior o para rociar repelentes de plagas caseros en las plantas de exterior.
Preguntas frecuentes
¿Afecta el plástico del suelo al crecimiento de las plantas?
Los productos plásticos acaban descomponiéndose en microplásticos, pequeñas piezas de plástico que se pueden encontrar en el suelo y en las vías fluviales. Es bien sabido que son perjudiciales para los animales. También pueden afectar a las plantas al alterar la química del suelo y las poblaciones de microbios.
¿Qué plásticos son seguros para la jardinería?
Una de las preocupaciones del uso del plástico en los jardines es la seguridad. El plástico puede filtrar sustancias químicas al suelo que luego pasan a los alimentos y afectan a la salud humana. Lo mejor es evitar el plástico, pero también se pueden utilizar plásticos aptos para uso alimentario: polietileno de alta densidad (HDPE), polietileno de baja densidad (LDPE), polipropileno y ácido poliláctico (PLA).




