
La marchitez por Fusarium es una enfermedad fúngica común que ataca a muchos tipos de plantas herbáceas, incluidos los plataneros. También conocida como enfermedad de Panamá, la marchitez por Fusarium del plátano es difícil de controlar y las infecciones graves suelen ser mortales. La enfermedad ha diezmado los cultivos y ha amenazado aproximadamente el 80 % de la producción mundial de plátanos. Siga leyendo para obtener más información sobre la marchitez por Fusarium del banano, incluyendo su gestión y control.
Síntomas de la marchitez por Fusarium del banano
El Fusarium es un hongo presente en el suelo que entra en la planta de banano a través de las raíces. A medida que la enfermedad avanza hacia arriba a través de la planta, obstruye los vasos y bloquea el flujo de agua y nutrientes. Los primeros síntomas visibles de la marchitez por fusarium en el plátano son el retraso en el crecimiento, la deformación y el amarilleamiento de las hojas, y el marchitamiento de los bordes de las hojas maduras inferiores. Las hojas se colapsan y caen gradualmente de la planta, hasta secarse por completo.
Gestión de la marchitez por fusarium en los plátanos
El control de la marchitez por Fusarium en los plátanos depende en gran medida de métodos culturales para prevenir su propagación, ya que aún no se dispone de tratamientos químicos y biológicos eficaces. Sin embargo, los fungicidas pueden ser de cierta ayuda en las primeras etapas. El control de la marchitez por Fusarium en los plátanos es difícil, ya que los patógenos también pueden transmitirse a través del calzado, las herramientas, los neumáticos de los vehículos y el agua de escorrentía. Limpie a fondo las zonas de cultivo al final de la temporada y retire todos los residuos; de lo contrario, el patógeno pasará el invierno en las hojas y otros restos vegetales. La medida de control más importante es sustituir las plantas enfermas por variedades no resistentes. Sin embargo, los patógenos pueden vivir en el suelo durante décadas, incluso después de que las plantas de plátano hayan desaparecido, por lo que es fundamental plantar en un lugar nuevo y libre de enfermedades. Pregunte al Servicio de Extensión Cooperativa de la Universidad local o a un experto en agronomía sobre los cultivares resistentes al fusarium para su zona.




