
Las luciérnagas en el jardín son un placer visual para las personas que viven cerca de sus hábitats, principalmente en las zonas húmedas al este de las Montañas Rocosas. Atraer luciérnagas a tu jardín es sin duda algo positivo, ya que, a diferencia de otros insectos menos deseables, estos insectos beneficiosos no pican, no son venenosos y no transmiten enfermedades. Y lo que es aún mejor, la mayoría de las especies son depredadoras y se alimentan de las larvas de insectos plaga, así como de babosas y caracoles. La mala noticia es que las luciérnagas están desapareciendo en todo el mundo. Su disminución se debe al uso de productos químicos tóxicos, la destrucción de los humedales, la expansión urbana, la tala de bosques y la contaminación lumínica. ¿Te interesa descubrir formas de atraer luciérnagas? Sigue leyendo para saber cómo conseguir luciérnagas en tu jardín.
Información sobre las luciérnagas
Las luciérnagas son insectos nocturnos. A pesar de su nombre, no son moscas, sino un tipo de escarabajo alado. La luz que producen las luciérnagas es una reacción química que utilizan para comunicarse con miembros del sexo opuesto. Cada especie de luciérnaga tiene sus propios patrones de destellos distintivos. A veces, ¡incluso parpadean al unísono! El brillo de las larvas de las luciérnagas (gusanos luminosos) tiene un propósito diferente, ya que ahuyenta a los posibles depredadores. Según se informa, las luciérnagas tienen un sabor extremadamente desagradable y algunas especies pueden ser venenosas.
Cómo atraer luciérnagas a tu jardín
Puede que sea divertido atrapar luciérnagas en frascos de vidrio, pero les harás un gran favor si les permites completar su ciclo de vida sin molestarlas. Aprende sobre formas naturales de controlar los insectos y las malas hierbas. Los pesticidas y herbicidas químicos son en parte responsables de la disminución del número de insectos. Cambia a fertilizantes naturales, como el estiércol o la emulsión de pescado. Los fertilizantes químicos pueden dañar a las luciérnagas y otros insectos beneficiosos. Deja que tu césped crezca un poco más. Si es posible, deja algunas zonas sin cortar, ya que los céspedes perfectamente cuidados no son un buen hábitat para las luciérnagas. Las luciérnagas permanecen en el suelo durante el día, normalmente en la hierba alta o en los arbustos. Mantén el entorno de tu casa lo más oscuro posible, ya que las luces interfieren con las señales luminosas y dificultan que las luciérnagas sean vistas por sus posibles parejas. Cierre las cortinas o persianas por la noche. Apague las luces exteriores. Plante cubiertas vegetales o plantas de bajo crecimiento, que mantienen el suelo húmedo y sombreado. No se apresure a rastrillar las hojas, ya que los restos vegetales caídos crean un hábitat eficaz para las luciérnagas. Los restos también albergan gusanos, babosas y otras plagas de las que se alimentan las luciérnagas.




