
El mantillo es una capa de material que se añade a la superficie del suelo del jardín, normalmente en los parterres y en la base de los árboles. El uso de mantillo en el jardín tiene muchas ventajas. Ayuda al suelo a retener el agua y los nutrientes, reduce la erosión del suelo, elimina las malas hierbas y protege las raíces de las plantas de temperaturas extremas, tanto frías como calientes.
Los jardineros novatos pueden comprender la importancia del mantillo, pero no necesariamente saben cómo utilizarlo correctamente. Sin embargo, si se hace de forma incorrecta, pueden surgir problemas con el mantillo del jardín y dañar el suelo y las plantas.
Evite estos errores comunes al aplicar mantillo, que pueden causar más daño que beneficio.
1. Usar demasiado mantillo
Aunque el mantillo ofrece varias ventajas, es posible que lo bueno se convierta en malo si se abusa de él. El exceso de mantillo puede atrapar el exceso de agua en las raíces de las plantas. También puede comprimir y compactar el suelo, reduciendo el flujo de oxígeno y agua.
La buena noticia sobre el uso excesivo de mantillo es que es fácil de solucionar. Simplemente retire con un rastrillo el mantillo sobrante hasta dejar entre cinco y siete centímetros. Utilice el mantillo sobrante en otros parterres o guárdelo para rellenar huecos según sea necesario.

2. Usar muy poco mantillo
Del mismo modo, no tener suficiente mantillo frustra el propósito del acolchado. No obtendrá los beneficios de la retención de agua, la supresión de malas hierbas o la protección de las plantas si no aplica suficiente mantillo. Intente dejar entre cinco y siete centímetros.Si la capa de mantillo es demasiado fina, simplemente añada más. Tenga a mano un poco de mantillo extra para rellenar las zonas que se hayan adelgazado debido al viento, al rastrillado o a los animales que excavan.
3. Apilar demasiado mantillo alrededor de los árboles
Algunas personas apilan mantillo alrededor de los árboles en lo que se conoce como un volcán de mantillo. Este cono de mantillo puede parecer atractivo, pero en realidad daña el árbol. La gruesa capa de mantillo contra la base del árbol restringe el flujo de aire y puede asfixiar las raíces. El exceso de mantillo en esta zona también atrae plagas y humedad, lo que puede provocar enfermedades y pudrición.
Al igual que en otras zonas con mantillo, mantenga una capa de dos a tres pulgadas de grosor alrededor de los árboles y arbustos. Incluso puede dejar un fino anillo alrededor del tronco sin mantillo. Si ya ha creado un volcán de mantillo, retire parte del material para que el tronco respire y se seque.

4. No deshierbar antes de aplicar el mantillo
Una de las mayores ventajas del mantillo es que mantiene a raya las malas hierbas. No es una solución perfecta, pero una buena capa de mantillo reduce el número y el tamaño de las malas hierbas, que compiten con sus plantas por el agua y los nutrientes.
No dé por sentado que una pila de mantillo matará las malas hierbas existentes, especialmente las que son grandes o están más arraigadas. Las malas hierbas son persistentes y encontrarán la manera de salir a la luz. Arranque siempre las malas hierbas antes de aplicar el mantillo.
Si es demasiado tarde, tendrá que excavar a través del mantillo para sacar las malas hierbas de raíz.
5. Usar el mantillo incorrecto
La cantidad de tipos diferentes de mantillo entre los que elegir puede resultar abrumadora si eres nuevo en esta práctica. Cada tipo tiene sus usos y ventajas. Selecciona el mantillo adecuado para cada tarea.
Los mantillos de corteza y virutas de madera son una buena opción para los parterres y alrededor de los árboles, mientras que los recortes de césped, las hojas y el heno son los más adecuados para los huertos. Hay muchos otros materiales de mantillo poco comunes pero mágicos que transformarán tu jardín, como las algas marinas y la lana de oveja.
Además, evita los mantillos de colores fabricados con madera o corteza tratada con productos químicos y tintes. El mantillo natural es siempre la mejor opción. Si después se da cuenta de que ha utilizado el mantillo equivocado, considere la posibilidad de dedicar tiempo a retirarlo y empezar de nuevo. Sus plantas se lo agradecerán.

6. Aplicar el mantillo demasiado pronto en primavera
Es tentador salir al aire libre en cuanto llegan los primeros signos de buen tiempo en primavera y empezar a trabajar en el jardín. Pero resista la tentación de aplicar mantillo de inmediato. Deje que el suelo se caliente antes de añadir mantillo.
Aplicar mantillo demasiado pronto mantiene el suelo frío, lo que dificulta el crecimiento y la emergencia de las plántulas. Espere hasta mediados o incluso finales de la primavera para aplicar el mantillo.
Aproveche el tiempo para desbrozar bien los parterres y rastrillar el mantillo viejo.
7. No rastrillar el mantillo viejo
Colocar mantillo no es una tarea de jardinería que se hace una sola vez. Con el tiempo, el mantillo se descompone o es arrastrado y dispersado por la lluvia, el viento y otras fuerzas. Se va adelgazando y hay que reemplazarlo regularmente.
Cuando reemplaces el mantillo, no lo coloques simplemente sobre el mantillo viejo, sino que tómate el tiempo necesario para rastrillar el material viejo. Reutilizar el mantillo viejo es una opción, pero hay que mezclarlo con el material nuevo.
Dejar el mantillo viejo en su sitio y apilar más encima contribuye a la compactación del suelo, lo que en última instancia asfixia las raíces de las plantas y reduce la absorción de agua.
No es necesario retirar el mantillo viejo, pero sí hay que rastrillarlo y airear el suelo para reducir la compactación.




