
El mantillo envasado es un cubre suelos práctico, un acondicionador del suelo y un atractivo complemento para los parterres. El mantillo envasado sin usar debe almacenarse adecuadamente para que no se enmohezca, atraiga insectos o se agrie. El mantillo en mal estado puede ser perjudicial para la salud de las plantas, huele mal y se apelmaza dentro de la bolsa, lo que dificulta su esparcimiento. ¿Qué hacer entonces con el mantillo sobrante? Puede almacenar el mantillo envasado en una zona seca hasta la próxima temporada.
El mantillo y sus usos
El mantillo orgánico es muy valioso como acondicionador del suelo. También ayuda a prevenir las malas hierbas competitivas y a conservar el suelo. A medida que el mantillo se descompone y se introduce en el suelo, añade nutrientes y aumenta la labranza y la porosidad del suelo. Muchos jardineros eligen el mantillo de cedro por su belleza y aroma. Los mantillos mixtos pueden contener una variedad de corteza y materia orgánica y se presentan en una amplia gama de tamaños y texturas. Los mantillos de corteza más fina se convierten en abono en el suelo más rápidamente que los trozos más grandes. El mantillo en bolsas, que suele ser corteza, es cómodo y no requiere carretillas ni palas. Se puede instalar simplemente esparciéndolo alrededor de las plantas y luego alisándolo con un rastrillo. A menudo es difícil saber cuánto mantillo se necesita, por lo que es habitual comprar de más. ¿Se puede almacenar el mantillo envasado? Sí. La clave es mantener el producto seco y ventilado cuando se almacena el mantillo envasado sin usar.
Cómo almacenar el mantillo de corteza
El mantillo que se vende a granel por yardas es fácil de almacenar. Es recomendable trasladar el montón sobrante a un lugar oculto con una tela antihierbas o una lona grande debajo. Extienda el montón ligeramente para permitir que el aire circule al máximo alrededor del mantillo y evitar el moho y los hongos. Utilice una lona para tejados fijada con grapas para tierra o piedras sobre el montón. El mantillo se conservará durante varios meses. No se alarme si ve hebras largas y blancas parecidas al pelo en el mantillo cuando finalmente lo utilice. Se trata de micelio, formado por hifas, que son esporas fúngicas fructificadas. El micelio es bueno para las plantas y descompone la materia orgánica muerta.
Qué hacer con el mantillo sobrante en bolsas
El mantillo envasado suele venir en sacos de plástico. Estos no permiten que el mantillo respire y pueden aumentar la formación de moho, descomposición y olor. Haga algunos agujeros pequeños en la bolsa si va a almacenar el mantillo envasado tal y como viene durante unas pocas semanas. Para un almacenamiento prolongado, vierta el mantillo sobre una lona y cúbralo con otra lona para mantenerlo seco. Deje que algunos de los bordes sobresalgan para que el aire pueda circular por debajo y mantener el mantillo seco. La ventilación es importante cuando se almacena mantillo en bolsas para ralentizar el proceso de descomposición y evitar la proliferación de hongos.
Solucionar problemas con el mantillo
Si el mantillo se ha echado a perder, olerá a huevos podridos o vinagre. La mejor manera de solucionarlo es esparcirlo para que se seque. Remueve la pila con frecuencia y deja que el sol y el aire eliminen las toxinas. Utilizar el mantillo sin limpiarlo puede causar problemas en las plantas. Estos problemas comienzan con hojas amarillentas, follaje con aspecto quemado y pérdida de vigor, y en algunos casos pueden llegar a provocar la muerte de la planta. Almacena el mantillo en un lugar bien ventilado y seco, y se mantendrá fresco y con un olor agradable durante meses.




