
Las fresas son uno de los primeros cultivos que aparecen en primavera. Debido a que son tan tempranas, el daño causado por las heladas es una amenaza muy real. Las plantas de fresa y las heladas no suponen ningún problema cuando la planta está inactiva durante el invierno, pero una helada repentina en primavera, cuando las plantas están floreciendo, puede causar estragos en el huerto. Proteger las plantas de fresa de las heladas es de suma importancia, pero ¿CÓMO se protegen las plantas de fresa?
Las plantas de fresa y las heladas
Las heladas pueden destruir toda una cosecha de bayas, especialmente si estas han estado expuestas a temperaturas cálidas. Una helada tras un clima primaveral cálido puede ser devastadora. Las fresas son especialmente susceptibles al daño causado por las heladas, ya que suelen florecer antes de la última fecha sin heladas. Las flores de fresa son más sensibles a las heladas justo antes y durante la floración. En este momento, las temperaturas inferiores a -2 °C dañarán las flores, por lo que es fundamental proteger las fresas de las heladas para garantizar la cosecha. La protección contra las heladas es menos importante cuando las flores aún están en racimos compactos y apenas asoman por la corona; en este momento, toleran temperaturas de hasta -6 °C. Una vez que la fruta comienza a desarrollarse, se pueden tolerar temperaturas inferiores a -3 °C (26 °F) durante períodos muy cortos, pero cuanto más dura la helada, mayor es el riesgo de daños. Por lo tanto, una vez más, es importante estar preparado para proteger las plantas de las heladas.




