
Cuando se diseña un espacio exterior, no hay demasiadas reglas estrictas que deban seguirse. Al fin y al cabo, es tu espacio y debe reflejar tu estilo y tus deseos. Sin embargo, hay algo que seguramente querrás: cierta sensación de intimidad, sobre todo si vives en una zona densamente poblada. Tener un espacio exterior que sea solo tuyo es prácticamente esencial. Sigue leyendo para obtener más información sobre cómo diseñar un pequeño jardín y cómo crear una sala de jardín.
Diseñar un pequeño jardín
Los jardines residenciales cerrados son más que simples patios traseros. Deben parecer una extensión exterior de tu casa, un lugar en el que puedas apreciar los sonidos y los olores de la naturaleza sin renunciar a las comodidades del hogar. Una de las formas más sencillas de conseguirlo es crear una sensación de intimidad, esculpiendo eficazmente su propio rincón al aire libre y convirtiéndolo en un espacio habitable. Hay varias formas muy fáciles de hacerlo.
Cómo crear una sala de jardín
Lo más importante y básico que hay que hacer al cercar un jardín es levantar muros. Estos pueden ser muros sólidos y físicos, como una valla, o pueden ser un poco más fluidos. Otras opciones son arbustos, árboles pequeños, enrejados con plantas trepadoras o incluso telas colgantes. Por supuesto, se pueden combinar varios de estos elementos para crear un aspecto más ecléctico. Otro elemento importante es la cobertura. Dado que vas a utilizar tu espacio exterior principalmente en climas cálidos, es importante contar con al menos algo de sombra. Puedes conseguirlo con una glorieta o pérgola, un toldo o, si ya tienes uno, un árbol grande. Las luces también son una buena idea: después de la puesta de sol, contribuyen a la ilusión de que tu hogar se extiende hacia el exterior. Pueden servir como muros divisorios o, si se colocan a lo largo del espacio, como dosel. Todo lo demás que añadas a tu espacio exterior depende de ti. Dependiendo de tu espacio, es posible que quieras una mesa de comedor completa o solo un par de sillas. Por supuesto, querrás al menos algunas flores o plantas, y un poco de arte nunca viene mal. Siempre que tengas una sensación de intimidad, un pequeño espacio exterior que sea solo tuyo, el mundo será tuyo.




