
Las dalias son las verdaderas protagonistas del paisaje en verano. La gran variedad de tamaños, colores y formas hacen que estos maravillosos tubérculos sean los favoritos de los jardineros, ya que son fáciles de cultivar y se multiplican con el tiempo. Las dalias se suelen cultivar a partir de tubérculos, pero también se pueden recolectar semillas y aumentar el número de flores favoritas con el tiempo. Sin embargo, necesitará un poco de paciencia, ya que las semillas de dahlia tardan varias temporadas en florecer, pero el esfuerzo es divertido y puede dar resultados sorprendentes con estas plantas que se hibridan de forma natural.
Semillas de dahlia frente a bulbos
Los tubérculos de dalia son comunes en viveros y catálogos de semillas. Son la forma más rápida y fiable de cultivar flores grandes y vistosas. Cultivar las flores utilizando semillas de dalia en lugar de bulbos puede llevar un poco más de tiempo, pero es una forma estupenda de prolongar la cosecha de estas deslumbrantes flores. Saber cómo plantar semillas de dalia no es difícil, pero hay algunos consejos para garantizar el éxito y obtener una explosión de flores coloridas. Guarde sus semillas para obtener dalias baratas y consistentes temporada tras temporada. Las dalias crecen con mayor precisión a partir de tubérculos que, al igual que los bulbos, son órganos de almacenamiento subterráneos que contienen el ADN o el plano de la planta. Los métodos vegetativos de propagación dan como resultado copias fieles de la planta madre, mientras que la propagación por semillas está sujeta a los caprichos de la naturaleza y puede dar lugar a versiones ligeramente diferentes de la planta madre. Por esta razón, el cultivo de semillas de dalia no es un método preferido por los coleccionistas y los cultivadores expertos. Nunca se sabe lo que se va a obtener. Las semillas de las flores de dalia se producen en cantidades prolíficas en las plantas, pero la mayoría de los jardineros simplemente protegen los tubérculos y los replantan al año siguiente como una forma segura de conservar las especies preferidas. Sin embargo, los jardineros más aventureros pueden querer guardar algunas de esas semillas y ver qué les depara la próxima temporada. Podría ser una flor que supere a su progenitora en belleza y forma.




