
Las peonías son unas de las flores favoritas desde hace mucho tiempo, apreciadas por sus grandes y fragantes flores que pueden recompensar a sus cultivadores con décadas de belleza. Para muchos cultivadores novatos, esta popular planta puede presentar algunos retos, entre ellos enfermedades comunes de las peonías, como la botritis. La botritis de las peonías es especialmente frustrante, ya que puede provocar la pérdida de las flores. Veamos qué es la botritis y cómo prevenir y tratar este problema en las peonías.
¿Qué es la botritis en las peonías?
También conocida como moho gris, la botritis es causada por un hongo que, aunque es antiestético y preocupante, no es mortal. En las plantas de peonía, los responsables son los hongos Botrytis cinerea o Botrytis paeoniae. La botritis en las peonías es más común cuando el clima primaveral es especialmente fresco y lluvioso. Estas condiciones son ideales para el desarrollo de hongos latentes en el suelo.
La botritis en las plantas de peonía puede afectar a los tallos, las hojas y los capullos. Entre los primeros signos y síntomas que se observan se encuentra la presencia de moho gris (de ahí su nombre común). La botritis de las peonías suele ser la responsable de la pérdida de las flores. Cuando se infectan, los capullos de las peonías se forman, pero se vuelven marrones y mueren antes de poder abrirse.
Por esta razón, la botritis en las plantas de peonía puede ser especialmente decepcionante para los cultivadores de flores cortadas.
Control de la botritis en las peonías
En lo que respecta al tratamiento de la botritis de la peonía, la observación rutinaria será clave. Será imprescindible eliminar y destruir las partes de las plantas que presenten síntomas de plaga.
Mantener las mejores prácticas de riego también ayudará a controlar la botritis de la peonía. Las plantas de peonía nunca deben regarse desde arriba, ya que esto puede provocar que las esporas de hongos salpiquen las plantas y se propaguen.
Cada temporada de cultivo, las plantas de peonía deben podarse adecuadamente. Después de hacerlo, se deben eliminar todos los restos del jardín. Esto ayudará a disminuir el potencial de hibernación del hongo. Aunque es poco común que las plantas se infecten con tizón cada temporada, el hongo puede acumularse en el suelo.
Si los casos recurrentes de esta enfermedad son un problema, es posible que los cultivadores deban aplicar un fungicida para plantas. Esto se suele hacer varias veces a lo largo de la primavera, a medida que crecen las plantas. Los jardineros que decidan aplicar este método deben seguir siempre cuidadosamente las instrucciones del fabricante para una aplicación segura.




