
Las moras blancas, rojas y negras son frutas absolutamente deliciosas, parecidas a las zarzamoras, pero que se cosechan de un árbol, no de un arbusto. Sin embargo, las bayas no son la única razón por la que la gente cultiva moreras tradicionales. Siga leyendo para conocer la historia de la planta de la morera, así como los diferentes usos de sus hojas.
¿De dónde proceden las moras?
Los tres tipos diferentes de moreras proceden de tres partes diferentes del mundo. La mora blanca (Morus alba) crece de forma silvestre en el este y el centro de China, pero también se ha naturalizado durante cientos de años en Europa. La mora roja (Morus rubra) también se conoce como mora americana, por lo que se puede adivinar su origen. Es originaria de la costa este de este país, donde crece de forma silvestre desde Massachusetts hasta Kansas y hasta la costa del Golfo. ¿De dónde proceden las moras si son negras? Las moras negras (Morus nigra) son originarias de Asia occidental. Al igual que la morera blanca, la morera negra se cultiva en Europa desde la época romana.
Historia de la planta de la morera
Cultivo de moreras
Si desea plantar una morera en su patio trasero o jardín, tenga cuidado con el tamaño. Estos árboles pueden alcanzar los 24 metros de altura si no se podan. Las moreras prosperan en las zonas de rusticidad 4 a 9 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, dependiendo de la especie y el cultivar. Cultívelas a pleno sol en un suelo franco profundo y bien drenado.




