
Como jardinero orgánico, es posible que conozcas la dificultad de encontrar un buen insecticida orgánico. Quizás te preguntes: «¿Cómo puedo fabricar mi propio insecticida?». Fabricar aceite blanco para utilizarlo como insecticida es fácil y económico. Veamos cómo se elabora el aceite blanco y por qué funciona como insecticida.
Cómo elaborar aceite blanco
Probablemente se esté preguntando: «¿Cómo puedo fabricar mi propio insecticida?». En realidad, es muy sencillo. Aunque hay varias recetas de insecticidas caseros entre las que elegir, esta popular receta de aceite blanco para aficionados al bricolaje parece ser una de las más fáciles:
- 1 taza (250 ml) de aceite vegetal o mineral blanco
- 1/4 taza (60 ml) de jabón lavavajillas (sin lejía) o jabón de aceite Murphy’s
Mezcla los ingredientes anteriores en un frasco, agitando bien (debería adquirir un color blanco al mezclarse). Nota: Se trata de un concentrado que debe diluirse antes de su uso, utilizando aproximadamente 1 cucharada (15 ml) por cada 4 tazas (aproximadamente 1 l) de agua. Puede almacenar el concentrado de aceite blanco durante unos tres meses en un recipiente o frasco hermético. Una vez diluido, puede utilizar una botella con pulverizador para facilitar su aplicación. Aplíquelo generosamente sobre las plantas afectadas, especialmente en el reverso de las hojas, ya que es allí donde muchas plagas tienden a esconderse o a poner sus huevos.
¿Por qué funciona el aceite blanco?
El aceite blanco actúa recubriendo de aceite a los insectos de cuerpo blando, como los pulgones y los ácaros. El jabón ayuda a que el aceite se adhiera al insecto, mientras que el agua afloja la mezcla lo suficiente como para poder rociarla fácilmente. Cuando se combinan, estos dos ingredientes actúan asfixiando a los insectos. Es posible que sea necesario aplicarlo con regularidad para proteger sus plantas de las plagas. Ahora que ya sabe cómo hacer aceite blanco, puede utilizar este insecticida orgánico para mantener su jardín libre de plagas.
ANTES DE UTILIZAR CUALQUIER MEZCLA CASERA: Cabe señalar que, siempre que utilice una mezcla casera, debe probarla primero en una pequeña parte de la planta para asegurarse de que no la dañará. Además, evite utilizar jabones o detergentes a base de lejía en las plantas, ya que pueden ser perjudiciales para ellas. Asimismo, es importante no aplicar nunca una mezcla casera a ninguna planta en un día caluroso o muy soleado, ya que esto provocaría rápidamente quemaduras en la planta y su muerte definitiva.




