
¿Alguna vez has visto esas deformaciones extrañas, parecidas a escobas, en un árbol? Quizás sea uno de los tuyos o uno cercano. ¿Qué son y causan algún daño? Sigue leyendo para obtener más información sobre los signos y síntomas de la enfermedad de la escoba de bruja.
¿Qué es la enfermedad de la escoba de bruja?
La escoba de bruja es un síntoma de estrés que se encuentra en las plantas leñosas, principalmente en los árboles, pero también afecta a los arbustos. Esto incluye árboles y arbustos caducifolios, así como coníferas y variedades de hoja perenne. El estrés da lugar a una masa deformada de ramitas y ramas, que tienen un aspecto similar al de una escoba. Como las escobas se fabricaban antiguamente con haces de ramitas y se suponía que las brujas eran responsables de todo lo inusual, estas anomalías se conocieron como escobas de bruja.
¿Qué causa las escobas de bruja?
Sin embargo, la enfermedad de la escoba de bruja no está causada por brujas. En realidad, está provocada por el estrés que causan las plagas o enfermedades. Esto incluye desde ácaros, pulgones y nematodos hasta hongos, virus y organismos bacterianos (fitoplasmas). Además, las plantas parásitas como el muérdago, que causan estrés a los árboles huéspedes, pueden provocar la formación de escobas de bruja. Los factores ambientales también pueden ser los responsables, y algunos son causados por mutaciones genéticas. Por lo general, el tipo de árbol o arbusto es un buen indicador de su agente causal. Por ejemplo, las escobas de pino suelen estar causadas por hongos de óxido. Las infecciones fúngicas también pueden afectar a los cerezos y a las zarzamoras, formando escobas. Los melocotoneros y las acacias negras pueden verse afectados por virus que pueden provocar escobas de bruja. Los almeces también pueden desarrollar escobas, que normalmente son causadas tanto por hongos como por ácaros. Los ácaros también pueden ser responsables de las escobas de bruja en los sauces. Los pulgones suelen ser los responsables de estas deformidades en los arbustos de madreselva, mientras que los fitoplasmas provocan la enfermedad en los fresnos y los olmos.
Signos y síntomas de las escobas de bruja
La escoba de bruja se puede identificar fácilmente por los densos racimos de ramitas o ramas que crecen desde un punto central, pareciéndose a una escoba. Se ve mejor en árboles caducifolios o arbustos cuando no tienen hojas. Mientras que los árboles con agujas, como los pinos, pueden tener agujas más densas. Puede haber solo una escoba visible o, en algunos casos, pueden haber muchas. Algunas pueden ser grandes, mientras que otras pueden parecer bastante pequeñas y menos visibles.
Tratamiento de la escoba de bruja
La escoba de bruja puede aparecer durante varios meses o incluso años y, aunque para algunas personas puede resultar antiestética, en realidad no supone una amenaza grave para el árbol o arbusto afectado. Actualmente no existe cura ni tratamiento para la escoba de bruja. Sin embargo, si lo desea, puede podar el crecimiento de la escoba varios centímetros (7,5 cm) por debajo del punto de su formación.




