
Las cochinillas son un problema habitual en muchas plantas de interior. Estos insectos chupan la savia de las plantas, privándolas de nutrientes esenciales. Aprendamos más sobre cómo identificar las cochinillas y cómo controlarlas.
Identificación de las cochinillas
Las cochinillas prosperan en ambientes cálidos y secos. Son insectos pequeños, ovalados y planos, con una cubierta protectora de color marrón claro a marrón oscuro (escama). Las cochinillas suelen atacar la parte inferior de las hojas y alrededor de las articulaciones de las hojas. Hay tres tipos de cochinillas:
- cochinillas acorazadas
- cochinillas blandas
- cochinillas harinosas
Las cochinillas, tanto las acorazadas como las blandas, son las más destructivas. Las cochinillas acorazadas son más difíciles de controlar una vez maduras. Las cochinillas blandas excretan grandes cantidades de melaza, lo que favorece el crecimiento del moho negro, un hongo de color negro que interfiere en la fotosíntesis.
Las cochinillas son más fáciles de controlar. Las cochinillas no pueden volar, por lo que su dispersión depende del movimiento de las larvas. Las larvas pueden detectarse colocando cinta adhesiva de doble cara en las ramas de las plantas.
Control de los insectos escamosos
Las plantas dañadas por las cochinillas tienen un aspecto marchito y enfermizo. Las hojas se vuelven amarillas y pueden caerse de la planta. También pueden presentar savia pegajosa o un hongo negro en las hojas y los tallos. Las plantas muy infestadas producen poco crecimiento nuevo. Si no se controlan los insectos escamosos, es posible que las plantas infestadas mueran.
Los insectos escamosos son invasivos y pueden infestar otras plantas, por lo que es recomendable alejar las plantas infestadas de las sanas. Existen varios remedios conocidos que pueden utilizarse para eliminar las escamas de las plantas de interior. Sin embargo, no existe una cura fácil para una infestación de insectos escamosos.
Una posibilidad es retirarlos o frotarlos suavemente para desprenderse de las hojas y los tallos. Otra posibilidad para las plantas ligeramente infestadas es frotar cada escama con un bastoncillo de algodón empapado en alcohol. También hay numerosos productos químicos disponibles para el control de los insectos escamosos. Los insecticidas en aerosol, como el aceite de neem, se pueden encontrar en centros de jardinería.
La aplicación de aerosoles debe coincidir con la fase de larva, que es la más susceptible a los insecticidas. Los insecticidas deben aplicarse minuciosamente cada semana durante un mes o más para obtener los mejores resultados. En caso de infestaciones graves, a veces es mejor desechar las plantas infestadas.
Control casero de las cochinillas
Muchas personas prefieren utilizar métodos caseros para controlar las cochinillas. El jabón insecticida es una alternativa segura y eficaz a los insecticidas convencionales. Se puede utilizar líquido lavavajillas sin lejía (1 1/2 cucharaditas por cuarto de galón o 7 ml por litro de agua) en lugar de jabones insecticidas comerciales.
El control casero de la cochinilla también se puede lograr con aceite en aerosol. Mezcle 2 cucharadas (29,5 ml) de aceite de cocina y 2 cucharadas (29,5 ml) de champú para bebés en 1 galón (1 l) de agua. También se puede mezclar con 1 taza (236,5 ml) de alcohol para ayudar a penetrar en el caparazón del insecto.
Si también hay hongos, añada 2 cucharadas (29,5 ml) de bicarbonato sódico. Agite bien antes y durante la aplicación. Pulverice cada cinco o siete días, según sea necesario, cubriendo ambos lados del follaje. Lave las hojas individualmente con la mezcla de jabón y aceite y enjuague bien.
ANTES DE UTILIZAR CUALQUIER MEZCLA CASERA: Cabe señalar que siempre que utilice una mezcla casera, debe probarla primero en una pequeña parte de la planta para asegurarse de que no la dañará. No pulverice sobre plantas peludas o con hojas cerosas.
Además, evite utilizar jabones o detergentes a base de lejía en las plantas, ya que pueden ser perjudiciales para ellas. Además, es importante que nunca se aplique una mezcla casera a ninguna planta en un día caluroso o muy soleado, ya que esto provocará rápidamente la quemadura de la planta y su muerte definitiva.
Nota: El control químico solo debe utilizarse como último recurso, ya que los métodos orgánicos son más seguros y respetuosos con el medio ambiente.




