
Los anturios son plantas interesantes y poco conocidas. Sin embargo, últimamente se han sometido a numerosos procesos de mejora genética y cultivo, y están empezando a recuperar su popularidad. Este resurgimiento es bien merecido, ya que sus flores tienen un aspecto único y requieren pocos cuidados, especialmente en lo que respecta al riego. Sigue leyendo para saber más sobre las necesidades de agua de los anturios.
Con qué frecuencia regar los anturios
Los anturios son plantas de crecimiento lento que producen hojas planas en forma de pala y flores extrañas y coloridas. La parte más llamativa de la flor es la espata, que en realidad es una sola hoja cuyo color varía entre el blanco lechoso y el burdeos intenso. Por encima de la espata se eleva el espádice, una espiga alta y estrecha de colores variados que es la flor propiamente dicha. Regar los anturios es fácil, aunque un poco contradictorio. Aunque son plantas tropicales que prosperan en condiciones de alta humedad, los requisitos de riego de los anturios son muy ligeros. Los anturios tienen raíces grandes y carnosas que se pudren fácilmente en suelos encharcados, por lo que solo necesitan ser regados una vez a la semana aproximadamente. Sabrás cuándo regar un anturio si dejas que el suelo se seque notablemente primero. Una vez que la capa superior del suelo esté seca al tacto, riégalo bien y déjalo hasta que se seque de nuevo.
Instrucciones útiles para regar los anturios
Dicho esto, no se puede prescindir por completo del riego de los anturios. Si la planta se seca demasiado, las puntas de las hojas comenzarán a amarillearse. Una buena forma de satisfacer las necesidades hídricas del anturio es retrasar el trasplante de la planta. Si las raíces del anturio crecen demasiado, la maceta no retendrá tanta agua y la planta se beneficiará de ello. No hay que preocuparse por dañarla, ya que el anturio es una de esas plantas que, en realidad, crecen mejor cuando se dejan un poco apretadas en la maceta.




