Problemas con las impatiens: enfermedades y plagas comunes de las impatiens

Aunque las plantas de impatiens no suelen dar problemas, en ocasiones pueden surgir dificultades. Por lo tanto, es fundamental tomar medidas preventivas de antemano, proporcionando las condiciones adecuadas y conociendo los problemas más comunes de las flores de impatiens.

Problemas ambientales y culturales de las impatiens

Uno de los problemas más comunes de las flores de impatiens es el marchitamiento. Esto se debe normalmente al estrés hídrico. Estas plantas deben mantenerse constantemente húmedas, pero no empapadas. El estrés hídrico también puede provocar la caída de hojas y flores/brotes. Además del riego, el marchitamiento puede ser consecuencia del estrés térmico, especialmente si las plantas están expuestas a demasiado sol. Si es posible, deben trasladarse o cultivarse en un lugar más sombreado. Otros problemas de las impatiens se deben a la fertilización. Aunque requieren poco fertilizante cada primavera, una cantidad insuficiente puede provocar un follaje moteado. Por otro lado, un exceso de nitrógeno puede provocar un crecimiento excesivo y poca o ninguna floración. Si la falta de floración es un problema, suele deberse a esto. Añadir fósforo al suelo debería ayudar a corregir el problema y favorecer la floración.

Plagas en las impatiens

Hay muchas plagas que pueden afectar a las flores de impatiens. Los ácaros, las cochinillas, los pulgones y los trips son comunes y suelen provocar hojas rizadas, deformadas o descoloridas. Los trips suelen atacar las flores y los brotes de las plantas y pueden transmitir un virus que afecta a estas plantas anuales. Otra plaga que afecta a las impatiens es el chinche manchado, que puede provocar que las flores se atrofien y se deformen. Cuando las plantas se marchitan, comienzan a morir y parecen estar cortadas por los tallos, es probable que se deba a los gusanos cortadores. El aceite de neem es un tratamiento seguro y eficaz para la mayoría de los problemas de plagas. Los nematodos también atacan estas plantas, que tendrán un aspecto enfermizo, atrofiado y marchito. El follaje también puede volverse amarillo o bronce y morir lentamente. Es necesario eliminar las plantas, así como la tierra circundante donde habitan estas plagas. Solarizar los lechos de plantas y aplicar emulsión de pescado diluida al replantar ayudará a mantenerlas alejadas.

Enfermedad de las flores de impatiens

Existen varias enfermedades que afectan a las impatiens, entre ellas las plagas y podredumbres fúngicas, los virus y la marchitez bacteriana. La mayoría de los problemas fúngicos son consecuencia del follaje húmedo o del hacinamiento. Las manchas en las hojas y la podredumbre pueden ser indicios de problemas fúngicos. Evitar el follaje húmedo y garantizar un espaciamiento adecuado puede ayudar. El aceite de neem también puede ayudar a tratar los problemas fúngicos. El virus de la mancha necrótica de las impatiens (INSV) puede ser una grave enfermedad de las flores de impatiens provocada por los trips. También es común la marchitez bacteriana, que se reconoce por el marchitamiento repentino y el colapso de las plantas, así como por el exudado de los tallos cuando se cortan. Las plantas acabarán pudriéndose hasta la línea del suelo y deberán ser retiradas y desechadas.

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