
Una de las características que hacen que las plantas de espino indio sean tan fáciles de cultivar es que rara vez necesitan poda. Los arbustos tienen una forma y un hábito de crecimiento que se mantiene ordenado y compacto sin mucho esfuerzo por parte del jardinero. La poda de los espinos indios suele limitarse a eliminar las partes enfermas y dañadas del arbusto a medida que surgen los problemas, pero también puede resultar útil realizar ocasionalmente un corte de aclareo o de poda. Siga leyendo para descubrir cómo podar un espino indio.




