
El cactus Mammillaria old lady no tiene rasgos similares a los de una anciana, pero a veces los nombres no tienen sentido. Se trata de un cactus diminuto con espinas blancas que le recorren de arriba abajo, así que quizá ahí es donde reside el parecido. Este cactus, originario de México, prefiere suelos con buen drenaje y temperaturas cálidas, y se puede cultivar al aire libre en climas cálidos o en interiores como planta de interior.
¿Qué es un cactus «anciana»?
Mammillaria es un gran género de cactus originario en su mayoría de América Central. El cuidado del cactus Old Lady es muy fácil, lo que lo convierte en una planta perfecta para los principiantes en el cultivo de suculentas. Con buenos cuidados y en las condiciones adecuadas, la planta puede incluso sorprenderte con su clásica flor de color rosa intenso.
Mammillaria hahniana es un pequeño cactus redondeado y regordete con hasta 30 espinas cortas y blancas por areola. El efecto general es el de un pequeño cactus barril cubierto de pelaje nevado. Estos cactus crecen hasta 10 cm de alto y 20 cm de ancho.
Con el tiempo, los cactus maduros forman pequeños brotes, que pueden separarse de la planta madre y utilizarse para iniciar nuevas plantas. A finales del invierno y principios de la primavera, desarrolla flores en forma de embudo de color rosa intenso con anteras de color amarillo brillante que duran bastante tiempo. Las flores pueden formar un anillo alrededor de la parte superior de la planta. En raras ocasiones, le siguen pequeños frutos de color naranja.
Cultivo del cactus Mammillaria Old Lady
Se puede plantar al aire libre en las zonas 11 a 13 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) o utilizarlo en una maceta y trasladarlo al interior durante el otoño y el invierno. En cualquier caso, el cactus requiere un suelo bien drenado y algo arenoso.
Coloque la planta a pleno sol o en sombra parcial y plántela al aire libre donde haya cierta protección del sol del oeste, que puede causar quemaduras solares. Estos cactus necesitan entre cuatro y seis horas de luz intensa para crecer bien.
Para favorecer la floración del cactus anciana, proporcione una zona ligeramente más fresca en invierno. Durante este tiempo, suspenda el riego y deje que la tierra se seque completamente.
Cuidado del cactus anciana
Estos pequeños cactus peludos prosperan cuando se les descuida. Riéguelos en los periodos más secos y reduzca gradualmente el riego en otoño.
No es necesario abonar estas plantas, pero en el caso de los ejemplares en maceta, se recomienda abonarlos en primavera con un fertilizante diluido para cactus. Trasplante las plantas en maceta cada dos años con una buena mezcla para cactus o prepare la suya propia con una parte de tierra vegetal, una parte de grava fina o arena y una parte de perlita o piedra pómez.
Al trasplantar, deje que la tierra se seque para poder sacar la planta con facilidad y no riegue la nueva tierra durante varios días para que la planta se aclimate.




