
No hay nada peor en tu jardín de verano que las fresas pudriéndose en las plantas. Es muy decepcionante esperar con ilusión las bayas frescas y que se echen a perder antes incluso de cosecharlas. Sin embargo, hay soluciones para esta crisis, cosas que puedes hacer para prevenirla y salvar las fresas restantes.
¿Por qué se pudren las fresas en el jardín?
Hay varias enfermedades que pueden provocar la pudrición de las fresas, y si entiendes cómo se desarrollan, puedes tomar medidas para prevenirlas:
- Moho gris. El moho gris es tal y como suena: un moho gris y peludo que crece en las bayas. Puede aparecer temprano, antes de que se desarrollen las bayas, haciendo que las flores y los tallos se pongan marrones e incluso mueran. A medida que se forman las bayas, se enmohecen y se pudren. El moho gris se desencadena por el exceso de humedad.
- Pudrición del cuero. Si sus bayas desarrollan manchas marrones en climas cálidos y húmedos, es probable que tenga pudrición del cuero. Se trata de una infección fúngica que provoca las manchas y endurece la fruta.
- Pudrición antracnósica de la fruta. Otra infección fúngica, esta causa depresiones circulares en las bayas. A menudo se produce en condiciones húmedas y mojadas.
Todas estas infecciones son más probables cuando las plantas de fresa permanecen húmedas durante largos periodos de tiempo. Los agentes infecciosos pueden llegar a las bayas cuando el agua de lluvia salpica suciedad sobre ellas. Esto también puede ocurrir al regar las plantas.
Prevención de la pudrición de las fresas en la planta
La mejor medicina para estas infecciones en particular es evitar que se produzcan. Las tres pueden ser consecuencia de un exceso de humedad y de un clima cálido y húmedo. Dado que las plantas de fresa son bajas, es fácil que el agua salpique suciedad sobre ellas y las contamine, y que se mojen y permanezcan húmedas. Una cosa que puedes hacer para evitar todo esto es plantar tus fresas con mucho espacio entre ellas. Esto permite que el aire circule para que las plantas se sequen entre riegos y lluvias. Asegúrate también de plantarlas en un lugar con buen drenaje. Una capa de mantillo de paja puede evitar las salpicaduras y actúa como barrera. Si el clima es especialmente húmedo mientras crecen las plantas, puedes cubrirlas cuando llueva. También puedes intentar sujetar las plantas con estacas para mantener las hojas y las bayas elevadas y alejadas del suelo. Si tus fresas ya se están pudriendo, retira las afectadas, lo que dará al resto la oportunidad de crecer sin infectarse. Como último recurso, o si el moho y la podredumbre siguen afectando a tus plantas, puedes utilizar un fungicida. Después de un mal año de podredumbre, podrías considerar limpiar el lecho y tratarlo con un fungicida para prepararlo para el año siguiente.




