Quemaduras solares en los tomates: qué hacer ante las quemaduras solares en los tomates

Las quemaduras solares suelen afectar a los tomates, así como a los pimientos. Por lo general, son el resultado de la exposición al sol durante épocas de calor extremo, aunque también pueden deberse a otros factores. Aunque técnicamente esta afección no es peligrosa para las plantas, puede dañar los frutos y provocar otros problemas que podrían convertirse en un inconveniente.

Síntomas de la quemadura solar en los tomates

En los tomates, la quemadura solar aparecerá como una zona amarilla o con manchas blancas en el lateral o la parte superior del fruto que ha estado directamente expuesto al sol. A medida que el fruto madura, la zona afectada puede ampollarse antes de volverse fina, arrugada y con aspecto de papel. En esta etapa, el fruto se vuelve más susceptible a problemas fúngicos secundarios, como la Alternaria.

Causas de las quemaduras solares en los tomates

Para encontrar la causa de las quemaduras solares en las plantas de tomate, debe buscar una de las siguientes posibilidades:

  • ¿El fruto está expuesto al sol directo?
  • ¿El clima es seco y caluroso? Esta es la causa más probable.
  • ¿Ha podado últimamente o ha alterado las enredaderas durante la cosecha? La eliminación del follaje o las enredaderas rotas también pueden exponer los frutos al daño solar.
  • ¿Las plantas han perdido recientemente el follaje debido a plagas o enfermedades? Esto también puede provocar quemaduras solares en los tomates, ya que los frutos no tienen protección contra el calor abrasador del sol.
  • Por último, ¿cuándo fue la última vez que fertilizó y con qué? La falta de nitrógeno una vez que los frutos se han formado también puede contribuir a este problema.

Qué hacer con las quemaduras solares en los tomates

Aunque hay poco que se pueda hacer una vez que se observan quemaduras solares en los tomates, hay cosas que se pueden hacer para ayudar a prevenir esta afección. Cultivar variedades de tomates con follaje denso puede ayudar a proteger los frutos de los rayos solares, especialmente durante el calor intenso. Las variedades resistentes a las enfermedades también pueden prevenir las quemaduras solares al proteger contra la caída de hojas asociada a muchas enfermedades. Mantener las plantas correctamente espaciadas puede reducir la exposición al sol y el uso de jaulas para tomates o tutores minimizará la necesidad de podar. El uso de fungicidas durante toda la temporada puede ayudar a controlar cualquier problema fúngico que surja, especialmente los responsables de la caída de hojas (que dejan los frutos expuestos).

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