
El oídio en las sandías es una de las enfermedades más comunes que afectan a esta popular fruta. También es común en otras cucurbitáceas: calabazas, calabacines y pepinos. Se pueden utilizar estrategias de gestión para controlar o prevenir una infección, o aplicar fungicidas para tratar las plantas afectadas.
Acerca del mildiú polvoroso en la sandía
La presencia de hojas polvorientas en las plantas de sandía es el signo más común de esta infección fúngica, y es probable que sea el primer síntoma que note en su jardín. Se trata de colonias de hongos que infestan las hojas, pero rara vez crecen en la fruta propiamente dicha. Además de la sustancia blanca y polvorienta, también es posible que vea manchas amarillas en las hojas de la sandía. Aunque el hongo que causa el oídio en la sandía no ataca a los frutos, el daño que causa a las hojas puede afectar a la cosecha. Las hojas pueden dañarse hasta el punto de caerse, lo que da lugar a frutos más pequeños. Los frutos también pueden quemarse con el sol debido a la menor cobertura de las hojas.
Tratamiento de la sandía con oídio
Las condiciones que favorecen la infección y aumentan la probabilidad de propagación incluyen el calor, la sombra y la humedad. La falta de ventilación y la abundancia de sombra alrededor y entre las plantas favorecen la infección, por lo que plantar las sandías con suficiente espacio puede ayudar a prevenir el mildiú polvoroso. No existen variedades resistentes de sandía, por lo que es importante asegurarse de que las condiciones no sean demasiado densas ni húmedas para prevenir la infección. También puede tomar medidas para evitar la infección en cucurbitáceas de crecimiento tardío, como la calabaza de invierno y la calabaza, plantándolas a barlovento de las sandías infectadas. Las esporas del moho viajan e infectan nuevas plantas a través del aire. Si la infección se instala en su huerto de sandías, puede tratarla con fungicidas. El uso temprano y adecuado de fungicidas puede ayudarle a salvar su cosecha del año o, al menos, a minimizar las pérdidas. Busque el fungicida adecuado en su vivero local, pero tenga en cuenta que el oídio puede volverse resistente, por lo que debe utilizar dos fungicidas diferentes de forma alterna.




