
Los terraplenes son montículos o colinas que se crean en un jardín, algo así como un lecho elevado sin paredes. Tienen muchos usos, desde estéticos hasta prácticos. Además de ser atractivos, pueden utilizarse para dirigir el tráfico peatonal, ayudar al drenaje y también bloquear vistas antiestéticas. La ubicación de una berma es muy importante, por lo que es recomendable informarse sobre la logística de su colocación antes de empezar.
Dónde colocar una berma en el paisaje
Las bermas son montículos creados por jardineros en un paisaje. A veces denominadas «movimientos de tierra», pueden tener fines prácticos o estéticos. La mejor ubicación de una berma suele depender del propósito que se le quiera dar. Por ejemplo, una berma destinada a bloquear la vista de una pila de compost debe situarse cerca de esa zona. También es importante asegurarse de que se dispone de suficiente espacio para construir una berma. Aunque las bermas pueden construirse en forma recta y estrecha, como un muro, a menudo parecen artificiales. Lo ideal es que las bermas sean sinuosas, irregulares y de aspecto natural, aunque pueden tener un aspecto y funcionar eficazmente como bordes en zonas cercanas a vallas y similares, donde pueden ser necesarios los bordes rectos. Según los especialistas en paisajismo, los terraplenes de tamaño y forma irregulares parecen más naturales que los simétricos. Colocar un terraplén alrededor de otros elementos del jardín también puede ayudar a que se integre perfectamente en él. Todos los elementos del jardín deben combinar y realzar el diseño general.




