
Atrás quedaron los días en que el tiempo libre de los niños solía significar salir al aire libre y disfrutar de la naturaleza. Hoy en día, es mucho más probable que un niño juegue con el teléfono inteligente o la computadora que correr por el parque o jugar al kick-the-can en el patio trasero.
La separación entre los niños y la naturaleza ha dado lugar a una serie de problemas que se agrupan vagamente bajo la expresión «trastorno por déficit de naturaleza». ¿Qué es el trastorno por déficit de naturaleza y qué significa para sus hijos?
Siga leyendo para obtener información sobre cómo la falta de naturaleza perjudica a los niños y consejos sobre cómo prevenir el trastorno por déficit de naturaleza.
¿Qué es el trastorno por déficit de naturaleza?
Si no ha leído nada sobre este tema, es probable que se pregunte: «¿Qué es el trastorno por déficit de naturaleza?». Si lo ha leído, es posible que se pregunte: «¿Es real el trastorno por déficit de naturaleza?».
Los niños de hoy en día pasan cada vez menos tiempo al aire libre, y el impacto físico y emocional que esto tiene en su salud se denomina trastorno por déficit de naturaleza. Cuando los niños no están expuestos a la naturaleza, pierden interés en ella y su curiosidad por ella. Los efectos del trastorno por déficit de naturaleza son perjudiciales y, lamentablemente, muy reales.
Efectos del trastorno por déficit de naturaleza
Este «trastorno» no es un diagnóstico médico, sino un término que describe las consecuencias reales de la falta de contacto con la naturaleza en la vida de un niño. Las investigaciones demuestran que los niños son más sanos física y mentalmente cuando pasan tiempo en la naturaleza, incluido el jardín.
Cuando sus vidas se caracterizan por la falta de contacto con la naturaleza, las consecuencias son nefastas. El uso de sus sentidos disminuye, les cuesta prestar atención, tienden a ganar peso y sufren mayores índices de enfermedades físicas y emocionales.
Además de los efectos del trastorno por déficit de naturaleza en la salud de un niño, hay que tener en cuenta los efectos en el futuro del medio ambiente. Las investigaciones demuestran que los adultos que se identifican como ecologistas tuvieron experiencias trascendentales en el mundo natural. Cuando los niños no están en contacto con la naturaleza, es poco probable que, de adultos, tomen medidas activas para preservar el mundo natural que les rodea.
Cómo prevenir el trastorno por déficit de naturaleza
Si se pregunta cómo prevenir el trastorno por déficit de naturaleza en sus hijos, le alegrará saber que es totalmente posible. Los niños que tienen la oportunidad de experimentar la naturaleza de cualquier manera interactúan y se involucran con ella. La mejor manera de acercar a los niños a la naturaleza es que los padres también vuelvan a conectar con el aire libre. Llevar a los niños de excursión, a la playa o de acampada es una forma estupenda de empezar.
La «naturaleza» no tiene por qué ser virgen y salvaje para ser beneficiosa. Quienes viven en ciudades pueden acudir a parques o incluso a jardines traseros. Por ejemplo, puedes crear un huerto con tus hijos o un parque infantil natural para ellos. El simple hecho de sentarse al aire libre y contemplar las nubes que pasan o admirar una puesta de sol también puede aportar una sensación de felicidad y paz.




