
Los horticultores tienen muchos enemigos a la hora de cultivar verduras bonitas y sabrosas: la falta de luz solar, la sequía, los pájaros y otros animales salvajes. Sin embargo, el peor enemigo de los horticultores domésticos pueden ser las plagas de los huertos. Estos insectos se alimentan de plantas vegetales sanas e incluso pueden pasar a otro tipo de planta una vez que atraviesan una metamorfosis o cambio. El tratamiento de las plagas de las hortalizas implica una serie de pasos, pero la forma más sencilla de abordar el problema es evitar que invadan el huerto en primer lugar.
Plagas comunes en los huertos
Las primeras plagas que afectan a las plantas hortícolas son las larvas o gusanos, que constituyen la segunda etapa de la vida de un insecto. Muchas de ellas parecen orugas de colores, pero no son nada amigables. Estas plagas pueden devorar toda una hilera de plantas en cuestión de días, arruinando sus cultivos cuidadosamente plantados.
- Probablemente la más conocida de estas plagas es el gusano del tomate. Estos gusanos grandes y distintivos comen agujeros en las hojas y los tomates, arruinando toda la cosecha.
- El gusano de seda del maíz se abre camino desde la seda de la parte superior de cada mazorca hasta el maíz, devorando los granos y dejando cada mazorca inservible.
- Los gusanos cortadores causan el mayor daño a las plántulas pequeñas justo cuando se plantan. Estas plagas cortan el tallo a la altura del suelo, matando toda la planta.
- El barrenador de la vid de calabaza se abre camino en las vides de calabaza y calabacín justo en la base, haciendo que toda la planta se marchite y muera.
Otros tipos de plagas del jardín son:
- escarabajos japoneses
- escarabajo rayado del pepino
- escarabajo de la patata de Colorado
- gusano de la col
- saltamontes
- docenas de otras plagas vivas
Cada planta que cultives tendrá su propio grupo de plagas en huertos de verduras.
Consejos para tratar las plagas de las verduras
Mantener las plagas alejadas de los huertos es una tarea que dura toda la temporada, pero puede facilitar mucho su trabajo preparando su huerto para el éxito. Haga que el suelo sea fértil y saludable con abono bien descompuesto. Esto también permitirá que el exceso de humedad se drene lejos de las raíces vulnerables. Consulte los catálogos de semillas para encontrar variedades de cultivos que resistan las plagas comunes de su zona. Compruebe cuál es el tiempo normal de eclosión de las peores plagas de su zona y retrase la siembra de sus cultivos unas dos semanas. Esto alterará los horarios de alimentación de los insectos y puede evitar los peores daños. Fomente o incluso compre insectos y animales beneficiosos que se alimenten de las plagas comunes. Las mariquitas y las avispas beneficiosas, por ejemplo, matarán muchas plagas del jardín. Si hay lagartijas o sapos en su zona, intente animarlos a vivir en el jardín colocando pequeños recintos que puedan utilizar como hogar seguro. Mantenga alejadas las malas hierbas, las plantas muertas y cualquier basura que pueda aparecer en la zona del jardín. Un jardín limpio es un jardín sano, lo que dificulta la aparición de plagas.




