
Cuando se aborda el tema del suelo para rosas, hay algunas preocupaciones claras sobre la composición del suelo que lo hacen ideal para cultivar rosales y que estos crezcan bien.
pH del suelo para rosas
Sabemos que el pH óptimo del suelo es 6,5 en la escala de pH (rango de pH 5,5-7,0). A veces, el pH del suelo de las rosas puede ser demasiado ácido o demasiado alcalino, así que, ¿qué hacemos para lograr el cambio deseado en el pH? Para que el suelo sea menos ácido, lo habitual es añadir algún tipo de cal. Normalmente se utiliza caliza agrícola molida y, cuanto más finas son las partículas, más rápido surte efecto. La cantidad de caliza molida que se debe utilizar varía en función de la composición actual del suelo. Los suelos con mayor contenido de arcilla suelen requerir más aditivo de cal que los que tienen menos arcilla. Para reducir el nivel de pH, se suele utilizar sulfato de aluminio y azufre. El sulfato de aluminio cambiará rápidamente el pH del suelo para las rosas, mientras que el azufre tardará más, ya que requiere la ayuda de las bacterias del suelo para realizar el cambio. Para cualquier ajuste del pH, aplique los aditivos en pequeñas cantidades y compruebe el pH al menos un par de veces antes de añadir más. Las enmiendas al suelo tendrán algún efecto sobre el pH general del suelo. Debemos tener esto en cuenta y vigilar el nivel de pH. Si los rosales comienzan a cambiar en su rendimiento o incluso tienen un cambio general en la coloración natural del follaje o el brillo natural, podría tratarse de un problema de desequilibrio del pH del suelo.
Preparación del suelo para los rosales
Después de considerar el pH del suelo, debemos fijarnos en los microorganismos beneficiosos que se encuentran en él. Debemos mantenerlos sanos para que se produzca la descomposición adecuada de los elementos que proporcionan el alimento que necesitan nuestros rosales. Los microorganismos sanos expulsarán a los patógenos (los malos que causan enfermedades) del suelo mediante la exclusión competitiva. En el proceso de exclusión competitiva, los microorganismos beneficiosos se reproducen más rápidamente que los malos y, a veces, incluso se alimentan de ellos. Para mantener a los microorganismos felices y saludables, normalmente es necesario añadir materiales orgánicos o enmiendas al suelo. Algunas buenas enmiendas para preparar el suelo para las rosas son:
- Harina de alfalfa: la harina de alfalfa es una buena fuente de nitrógeno y está bien equilibrada con fósforo y potasio, además de contener triacontanol, un regulador y estimulante del crecimiento.
- Harina de algas: la harina de algas es una fuente de potasio de liberación lenta que proporciona más de 70 oligoelementos quelados, vitaminas, aminoácidos y hormonas promotoras del crecimiento.
- Compost: el compost es materia orgánica descompuesta que aumenta la actividad de los microorganismos y mejora la calidad general de los suelos.




